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viernes, 28 de enero de 2011

Auditorio Adán Martín

Esta mañana el Cabildo, por unanimidad, aprobó una propuesta institucional, que nació de la idea de Antonio Alarcó, y de la que hablábamos muchos amigos desde el día de la muerte de Adán y de la que más amigos aún se alegran hoy.

La propuesta es básicamente que el Auditorio de Tenerife pasa a llamarse Auditorio Adán Martín.

Siempre será de Tenerife y siempre será de Adán.

Fue una de las obras donde más ilusión puso pero no solo por la obra arquitectónica en sí, sino por lo que suponía: la recuperación de una zona de la ciudad de Santa Cruz que era como la otra rivera abandonada e industrial del barranco de Santos,  un arrabal hasta que él  soñó, planificó y trabajó con su gente por cambiar esa realidad y convertirla en la parte más nueva y con posibilidades de la capital de Tenerife.



En medio de aquel arrabal, al lado de lo que era el lazareto de Santa Cruz él soñó con el Auditorio, y lo hizo realidad. Se merece llevar su nombre y nosotros nos merecemos el placer de ir a "El Adán"  a disfrutar de la música cada vez que queramos.

Así sabremos al mirar al cielo del auditorio que él está por ahí, su espíritu y su forma de hacer las cosas estará con nosotros, siempre. Y cada día más presente.

martes, 25 de enero de 2011

Al ciudadano x sobre el debate de retos culturales


Lo que quise decir el otro día en el Debate organizado por la Fundación Pedro García Cabrera puede resumirse en lo siguiente.

La política cultural propiamente posmoderna, es esencialmente formalista, es decir, se preocupa de la parte formal del sistema de producción cultural (dicho de otro modo, apoya la creación de equipamientos, desarrolla leyes de incentivo, busca alimentar el proceso cultural en conjunto sin interferir en los contenidos a apoyar) y en ello se opone a la política cultural tradicional, que casi siempre ha sido de contenidos, es decir, orientada hacia la implantación de un material conceptual específico y predeterminado (política cultural de identidad nacional, de identidad de un determinado grupo, puramente ideológica, etc.). 

En lo demás no entro. Solo una cosa: es imposible debatir de tantas cosas a la vez como se pretendió...

martes, 11 de enero de 2011

Arquitectura sin arquitectos: elogio de la ingeniería.



Tal como me sugieren  escribo encantada sobre la ingeniería, cuestión que precisamente ocupa ahora mi tiempo que dedico en parte a terminar mi tesis doctoral sobre espacios industriales. Sirva de elogio a los buenos ingenieros industriales de todos los tiempos, incluidos mi maestro Adán Martín y mi amigo Manuel Hermoso:

En 1911, al otro lado del océano Atlántico, en el Folkwang Museum de Hagen, Walter Gropius pronunciaba su famosa conferencia titulada «Monumentale Kunst und Industriebau» (Arte monumental y construcción industrial), en la que, junto a obras de Behrens y Poelzig, mostró por primera vez unas imágenes de los silos americanos como ejemplos del arte de la época. Piezas de arquitecturas sin arquitectos, construidas basándose en su estricta función. Dos años más tarde, en 1913, publicó aquellas fotografías y escribió:

«En la patria de la industria, América, han levantado grandes fábricas de grandiosidad nunca vista, que superan incluso nuestras mejores obras en ese sector. Los silos para grano de Canadá y América del Sur, los depósitos de carbón de las grandes líneas ferroviarias y los modernos almacenes de los trust norteamericanos pueden compararse en su fuerza monumental a los edificios del antiguo Egipto».

Las fotografías de Gropius produjeron un impacto increible entre los arquitectos. Algunos dibujos de Sant'elia muestran su influencia, y en los años sucesivos fueron pasando de mano en mano hasta llegar a convertirse en iconos por ellas mismas.

Le Corbusier, en 1919 las publió, con permiso de Gropius, en L’Esprit Nouveau, y en 1923 las retocó para su publicación de Vers une Arquitecture, escribiendo junto a ellas:

“Nuestros ojos están hechos para ver las formas bajo la luz; las luces y las sombras revelan las formas; los cubos, las esferas, los cilindros o las pirámides son las grandes formas primarias que la luz nos revela bien; tenemos una imagen neta y tangible, sin ambigüedad. Y por esto son formas bellas, las formas más bellas. (…) Mirad los silos y las fábricas americanas, magníficas primicias de un tiempo nuevo; los ingenieros americanos aplastan con sus cálculos la arquitectura agonizante”.


Estos jóvenes arquitectos europeos habían encontrado la poética de la industria y la utilizaban ya en los años 10 del siglo XX como nuevo modelo estético. Lo que valoraban había sido creado por ingenieros anónimos desde el paradigma de la eficacia, sin intencionalidad estética alguna, sin ninguna voluntad de ser arte, concebidos exclusivamente para funcionar mecánicamente y rendir económicamente y sin embargo fueron valorados como representes monumentales de los valores de la época moderna.

Esa es la gran aportación de los ingenieros industriales involuntaria y silenciosa pero eficaz y fascinante: la monumentalidad industrial, con su belleza involuntaria y su enorme valor documental.
Cuando se instaló, por ejemplo, El Espacio Cultural El Tanque a principios de los años 50 no existía el Colegio de Ingenieros de Tenerife sino una Delegación del Colegio de ingenieros de Madrid. Los documentos y planos de los mismos por eso no obran entre los anexos de este trabajo, pues ha sido imposible conseguirlos. Por eso su valor documental es in situ. El propio resto industrial es ahora el documento histórico que debe ser conservado como una lección del pasado.

                                    *Foto de la Refinería de Tenerife, del arquitecto Carlos Schwartz.
La instalación de tanques se realizaba por dos empresas, una vasca IBERICA DE MONTAJES  que preparaba en Bilbao las piezas de los tanques, y realizaba el proyecto, enviando por barco las grandes chapas y monumentales tuberías y columnas metálicas con los que luego la empresa TASMI ( Talleres de San Miguel ) montaba y ensamblaba en Tenerife.[1] Se utilizaron durante años y luego quedaron desprovistos de uso, erosionados, silenciosos y vacíos pero con una presencia abrumadora, y desde esta perspectiva, y en un momento como el actual, en que el culto al pasado, y el repaso de la historia, se ha convertido no solo en una posible vía de superación del quiebro histórico que supone la actual crisis económica, sino un refugio antes la uniformidad y mediocridad que amenaza al mundo global ( como amenaza a Cabo Llanos y a Santa Cruz ), el valor documental de estos tanques es más importante que cualquier otro valor.



[1] Esta información fue facilitada por Adán Martín, quien trabajó  en IBERICA DE MONTAJES como ingeniero industrial antes de su etapa en la política.

lunes, 10 de enero de 2011

Lo austero y equilibrado cobra de nuevo prestigio.



La vanguardia del siglo XXI destaca la lentitud  como principio de casi todo lo bueno ( slow food, wellness, tranquilidad, austeridad...). 

Después de la crisis...lo primero ha vuelto a ser proteger, conservar, pensar con calma...  A diferencia del elogio de la velocidad que invocó el comienzo del siglo XX, y que nos acompañó hasta el gran choque que supuso el comienzo de esta crisis económica, Kundera dice:

“Nuestra época se abandona al demonio de la velocidad, y por este motivo se olvida tan fácilmente de sí misma. Pero yo prefiero darle la vuelta a esta afirmación: nuestra época está obsesionada por el deseo de olvidar, y para realizar tal deseo se abandona al demonio de la velocidad; si acelera el paso es porque quiere hacernos entender que ahora ya no aspira a ser recordada, que está cansada de sí misma, disgustada consigo misma; que quiere apagar la trémula llama de la memoria”. 
Lo austero y equilibrado  cobra de nuevo prestigio. Lo mesurado gana sobre el desafuero. Y cuando en medio de esta terrible crisis nos preguntamos si ¿ realmente otro mundo es posible? Resulta que a lo mejor, cuando menos se esperaba y por donde menos se veía venir, resulta que sí, que su luz se ve ya al fondo del camino.

Pero tenemos que intentar extinguir del todo la hoguera de las vanidades, cuyos rescoldos aún siguen rojos e incandescentes, aunque solo deje tras de sí la ceniza de esta crisis porque entonces vendrá una nueva generación, o una generación mezclada de buena gente, a ofrecer más por menos, a cambiar el mundo y transformarlo en el mundo de lo necesario y no del desequilibrio y lo superfluo.

Que tarde más o tarde menos depende de todos nosotros y de cómo actuemos...

S/C


Despierta?