lunes, 2 de marzo de 2009

LOS TIEMPOS ESTÁN CAMBIANDO

Me gustaría que leyeran este interesante artículo del Profesor Jose Luis Rivero Ceballos sobre la crisis y sobre todo las 15 medidas que propone al final y que me dijeran su opinión y si debemos llevarlas como propuestas concretas al Parlamento.


Los tiempos están cambiado
José Luis Rivero Ceballos

Hace algo más de un año, tuve la oportunidad de publicar en el Diario de Avisos tres artículos sobre la situación económica. Al final del último me preguntaba si se trataba de una fase de moderado crecimiento, típica del ciclo económico, o de un proceso más profundo, señal de cambios en el sistema económico. Decía entonces que no sabía si el tiempo pasará, título de la famosa canción de la película Casablanca, o los tiempos están cambiando, título no menos famoso de la canción de Dylan. Hoy sabemos que los tiempos están cambiando.
En 2007, los especialista llevaban años preguntándose cuál sería el efecto para la economía internacional del extraordinario déficit alcanzado por los Estados Unidos de América en su comercio exterior y en el presupuesto público, los que llamamos “déficits gemelos”. Pero, un año tras otro, las economías seguían creciendo a tasas considerablemente altas. No sólo las economías desarrolladas, también gran parte de América Latina, el Caribe y los países africanos productores de materias primas. Así pues, existían sólo algunos puntos flacos en el crecimiento: los países africanos sin recursos exportables, Japón, algunos países de América Centro América y el Caribe.
De pronto, a principios de 2007, los precios del petróleo comenzaron a subir, se dice que por tres razones: el crecimiento de la demanda, el bajo crecimiento de la oferta y la acción de los especuladores que colocan sus excedentes de liquidez en los remates diarios de los mercados del crudo. También subieron los precios de los alimentos, por dos razones: el crecimiento de la demanda y la sustitución de las producciones agrícolas por las generadoras de los biocombustibles.
El temor a la inflación hizo que los bancos centrales reaccionaran. Subieron los tipos de interés de referencia en muy poco tiempo y las familias y empresas que se habían generalmente endeudado sufrieron las consecuencias.
Los mercados financieros empezaron a acusar la morosidad, ésta les llevó a las desconfianza, posteriormente al pánico y entonces se produjo el cierre de los mercados de crédito. Antes de agosto, el problema era qué hacer con la liquidez del sistema; después, cómo inyectar dinero en el mercado para que llegara a las empresas y las familias.
Los hechos han precipitado una crisis económica de proporciones aún incalculables y, de momento, los acontecimientos han vapuleado todas las políticas diseñadas.
Hoy, sin embargo, los temores que dieron lugar a la crisis en su origen han desaparecido. Es cierto que los peligros de inflación han pasado. Los precios del petróleo han caído, los de los alimentos también, pero la política monetaria nos ha dejado en una de las mayores crisis que se recuerdan.
Cierto es también que en economía, como en tantas otras cosas de la vida, los excesos, tarde o temprano, pasan factura. La época de la “exuberancia irracional”, como así la denominó Alan Greenspan, sabíamos que debía ser corregida, el problema era que no sabíamos cuando y tampoco quién pagaría el precio.
Los efectos sobre la economía de Canarias están siendo relevantes. Siguiendo un patrón tradicional desde los sesenta del siglo XX, el ciclo económico en Canarias tiende un tanto a la exageración: la economía de Canarias crece más que la media nacional cuando la fase es alcista y menos en las de moderado crecimiento.
Debemos recordar que en el último ciclo de corto plazo, la renta per cápita ha caído constantemente. Este, desde luego, era un síntoma de que el crecimiento potencial de la economía de Canarias iba poco a poco decreciendo. Este hecho es independiente, y anterior, a la crisis económica.
Así pues, la crisis ha precipitado, desgraciadamente, lo que debíamos afrontar en cualquier caso. Atosigados, como ahora estamos, por los problemas a corto plazo, no es la mejor forma de acometer decisiones estratégicas, pero los tiempos y las circunstancias no se eligen. Al menos, no siempre se pueden elegir.
Transcurridos diecisiete meses desde el comienzo de la crisis, tres ideas parecen estar consolidadas: primera, la crisis es general, profunda y duradera; segunda, es urgente afrontar los problemas de las personas más vulnerables; tercera, debemos seguir persiguiendo objetivos de largo plazo, pero en las actuales condiciones, las necesidades sociales urgentes mandan en la prioridades. Permítanme un breve comentario al respecto.
La crisis es general. Basta leer cualquier informe de los organismos internacionales para convencerse. Fijémonos en que todos los países están afectados. Los países pequeños, que se ponían como ejemplo de éxito, tales como Islandia o Irlanda; las grandes potencias en ascenso, como China, Argentina, Brasil; los países productores de materias primas, como algunos de África occidental; las naciones de desarrollo medio-alto, como España; por supuesto, los Estados Unidos de América y la Europa más desarrollada; las economías del este, que presumían hasta estos últimos días de resistir la crisis, también presentan resultados económicos decepcionantes; todos están en situaciones parecidas, con distinto grado, pero con caídas del PIB en el último trimestre o muy cerca del estancamiento.
No se trata pues del error de un gobierno, partido, sindicato o patronal. Es mucho más: es la consecuencia de los excesos de la ideología hegemónica instalada en el ámbito económico desde principios de los setenta, en buena medida derivada de la crisis económica de entonces y de la del pensamiento económico keynesiano. Si esto es así, ningún gobierno, del nivel que sea, partido, sindicato o patronal, basta para afrontar las complejidades que se presentan y para determinar nuevos espacios de consenso. Y, sin embargo, todos pueden aportar algo.
Es también profunda porque se ha generado en el seno mismo del sistema financiero y se desplaza hacia la economía real, afectando a las actividades económicas de toda naturaleza. Hoy el crédito se encuentra en una situación de parálisis. Como ha señalado Paul Krugman en la reedición de su libro El Retorno de la Economía de la Depresión y la Crisis Actual, este hecho nos lleva necesariamente a precisar que “los políticos del mundo deben conseguir dos cosas: conseguir que el crédito vuelva a fluir y fomentar el gasto”. La lección que extraemos es que las políticas deben ser proporcionales a los problemas y deben focalizarse hacia el núcleo propagador de la crisis. De momento, se trata de reparar un daño muy grave en el sistema financiero, para poder construir paralelamente algunas nuevas bases del crecimiento económico.
Será duradera porque construir nuevas bases de crecimiento requiere un proceso de maduración necesariamente lento. Además, el sistema financiero no ha reaccionado aún. Tardará en reaccionar y, a partir de ahí, poco a poco, la inversión y el consumo cambiarán con las expectativas hasta provocar un nuevo “círculo virtuoso”.
Lo importante es entender que no cabe pensar en una reversión de las condiciones actuales a una situación anterior, de tal suerte que este año y pico sea un simple paréntesis. Por tanto, hay que combinar políticas económicas de largo y corto plazo, teniendo en cuenta que ahora hay que resolver problemas urgentes, como el desempleo masivo, pero también hay que preparar las condiciones de la recuperación. Keynes es el autor de la famosa frase, “a largo plazo todos estaremos muertos”, así que es prioritario resolver los efectos más duros socialmente, porque de paso nos ayudará a posibilitar la recuperación posterior.
También es fácil estar de acuerdo en que la insuficiencia de la demanda que ahora padecemos no debe hacer pensar en una recuperación que se materialice en actividades económicas y comportamientos similares a los que hasta aquí nos trajeron.
Es cierto que las economías, tarde o temprano, se recuperan de la crisis y de las fases de moderado crecimiento. Como también lo es que la historia no se repite, todo lo más, como dijo Marx, se caricaturiza. La recuperación vendrá dada como consecuencia de una mezcla de lo que la economía de Canarias ha sido en el pasado y las innovaciones que acertemos a introducir.
Por tanto, ni el futuro es una réplica exacta del pasado, es más, no lo debe ser, ni es realista pensar en un cambio radical en el aparezcan actividades productivas hoy inexistentes. De nuevo, el razonamiento nos lleva a la necesidad de compatibilizar corto y largo plazo.
Precisamente porque la crisis es general, profunda y duradera, debemos afrontar en primer lugar los problemas de la población más vulnerable. La evolución del volumen y de la tasa de paro están creando alarma en la población. Las previsiones que habíamos hecho quedan superadas por las nuevas informaciones. Un ejemplo, en octubre habíamos previsto que el 2009 terminaría con una tasa de paro del 21%, en diciembre la previsión era del 23%, hoy pensamos que no estaría por debajo del 28% en la versión más realista.
La reducción de la población ocupada (recordemos que población ocupada, amén de otras características, es la que ha trabajado en la semana de referencia al menos una hora) y el rápido incremento del paro, hace que la población en situación de “privación absoluta”, continúe sin perspectiva. Pero hay mucho más, las personas que durante años tuvieron la perspectiva de una vida en constante progreso de consumo, están percibiendo que sus expectativas resultan frustradas, así que se dice que su situación es de “privación relativa”.
La población activa seguirá creciendo al menos durante un tiempo, porque domina el “efecto del trabajador añadido” sobre el “efecto del trabajador desanimado”. Esto es, cuando una persona pasa a la situación de desempleo, varios miembros de la familia se incorporan a la búsqueda de empleo para incrementar las posibilidades de obtener renta. Mientras sea así, el problema será sólo grave, si el “efecto del trabajador desanimado” fuera dominante, sería difícil buscar un calificativo adecuado, porque significará que una gran parte de las personas en desempleo no buscan trabajo porque están convencidos de que no lo encontrarán.
Entre la clase más pobre, la posibilidad de una “buena vida” se aleja. Hemos señalado en muchas ocasiones que una de las debilidades de nuestra economía es que dieciocho años de crecimiento económico no consiguieron reducir sustancialmente el porcentaje de personas por debajo del nivel de pobreza relativa (veáse Encuesta de Ingresos y Condiciones de Vida de la Población Canaria, 2001, 2004, 2007).
Es cierto también que el umbral de pobreza (se fija por convención internacional en el 60% de la mediana del ingreso medio equivalente) es una medida relativa, pero es un indicador de desigualdad. Hay que decir más, la información oficial obtenida indica que un importante núcleo de la población (un 16%) está justo por encima del nivel de pobreza, por tanto, con altos grados de vulnerabilidad frente a condiciones adversas del mercado de trabajo como las que se dan en estos años.
Si es cierto que la tasa de paro está creciendo rápidamente y que estamos condenados, si no se hace algo efectivo pronto, a una distribución de la renta que deja a un mayor número, en términos absolutos y relativos, de personas por debajo del umbral de pobreza, debemos poner en orden nuestras prioridades a fin de revertir esta situación cuanto antes.
La tercera idea propuesta es que debemos pensar en el largo plazo, pero, por las razones expuestas, existen necesidades básicas que deben ser atendidas. No se trata sólo, tal y como hemos señalado, de recuperar la demanda de la economía. Es posible que desde la gran crisis de 1929 no hayamos tenido un problema de demanda agregada como el actual, salvo en la etapa de la postguerra española. La razón es que al bloquearse el crédito, la demanda de inversión y de consumo ha sufrido un daño considerable. Esta debilidad genera precaución tanto en el consumo como en la inversión, lo que hace más profunda la crisis. Pero no es éste el único problema. En Canarias es imprescindible ocuparse de las actividades económicas en las que ha de materializarse la demanda cuando se produzca el cambio hacia las condiciones de la recuperación.
De esta suerte, debemos pensar en las consecuencias de las elecciones sociales que hacemos. Parece existir consenso en que las actividades económicas que procuraron el crecimiento desde los años sesenta del siglo XX, deben reorientarse. No se trata de debatir sobre el “agotamiento del modelo”. La frase carece de sentido. La economía no es un modelo, es la producción y distribución de bienes y servicios. Un modelo es una construcción teórica que interpreta la realidad que, por principio, es inabarcable. Confundir la economía con un modelo es un grave error, porque nos conduce a pensar en una economía tipo lego que podemos manipular sin restricciones. Por otra parte, un modelo no se agota, se utiliza mientras no exista otro que explique mejor la realidad.
Si lo que se quiere decir es que las actividades económicas que han potenciado el crecimiento de la economía en Canarias desde los años sesenta del siglo XX cada vez tienen menor capacidad de crecimiento, no estoy de acuerdo.
Primero, porque llevamos oyendo lo del agotamiento del modelo desde hace más de treinta años. Treinta años de “agotamiento del modelo”, agotan a cualquiera.
Segundo, porque es precisamente ésta la base del problema planteado: las actividades que han sustentado el crecimiento pueden seguir creciendo más o menos como en el pasado, una vez que se recuperen las condiciones de la economía. Pero existe consenso, al parecer, en que los costes sociales asociados no son admisibles por las generaciones que viven en Canarias. Se trata de una elección social, no de una imposibilidad objetiva.
Debemos respetar la elección social, pero esto hace más difícil el futuro, porque materializar la demanda efectiva en actividades económicas más restrictivas en la asignación de recursos, relativas al medio ambiente, es una vía de crecimiento necesariamente más compleja y, probablemente, más moderada en términos de crecimiento del PIB per cápita y el empleo.
¿Es posible hacer algo? Siempre es posible hacer mucho. Los gobiernos, de cualquier ámbito llevan diecisiete meses intentando parar la crisis, pero ninguno ha conseguido hacerlo. Reconocer que la situación es tan complicada es un signo de humildad y realismo necesario para empezar a resolver problemas.
Algunas acciones necesarias son casi de economía doméstica, otras son de largo plazo. Por otra parte, están fuera del alcance de las economías regionales, como es lógico, numerosas posibilidades de la política económica cuya competencia corresponde al gobierno central e incluso a las organizaciones supranacionales.
Permítanme señalar algunas cuestiones básicas sobre política económica en el ámbito de la comunidad autónoma de Canarias que, con carácter de urgente, podrían permitir un consenso social amplio.
1. Se deben reforzar los recursos de los servicios sociales de las corporaciones locales. El incremento previsible de la demanda de servicios sociales en los próximos meses requiere recursos monetarios destinados a los solicitantes, mejorar la gestión y ampliar los equipos.
2. Se debe reforzar el apoyo al Servicio Canario de Empleo. En especial, podría revisarse el texto de las líneas estratégicas para el fomento del empleo, estableciendo prioridades proporcionales al incremento de la tasa de paro.
3. Es necesario reforzar la concertación social, pero no en el mismo tono que hasta el momento. Se trata de diseñar, al menos para los grandes segmentos de empleo (comercio, hostelería, construcción), mecanismos de rotación entre empleo, desempleo y formación. Me refiero a un todo ordenado, que permita el flujo seguro entre las situaciones señaladas. Especialmente, orientado a las personas más vulnerables cuya familia quede sin ingresos. No es nada que no se haya utilizado antes en otros países, de hecho, la OIT y la Comisión Europea vienen desde hace años proponiendo que se ensayen formas de relaciones laborales que combinen flexibilidad y seguridad.
4. La negociación colectiva debe respetar criterios restrictivos para los crecimientos salariales, de forma que sean inferiores a las tendencias de la inflación en enero. También deberían facilitarse los criterios de “descuelgue” para empresas con graves dificultades.
5. Debe ponerse en práctica medidas de apoyo a las personas que quedan sin prestación de desempleo a fin de extender la protección a los colectivos más vulnerables. Esto requiere un programa dotado proporcionalmente a la gravedad de la situación.
6. Las instituciones políticas de Canarias deberían aprobar un plan complementario al del Estado en materia de inversión pública.
7. Debería firmarse un convenio con el ICO a fin de potenciar las líneas regionales.
8. También debería complementarse el programa del Gobierno del Estado dirigido a potenciar la inversión pública en los Ayuntamientos, incorporando a los Cabildos.
9. Podrían establecerse mecanismos mediante los cuales las empresas que ejecuten los proyectos de inversión pública puedan tener liquidez en breve.
10. El efecto de un mayor gasto público y de la caída de los ingresos debería compensarse con un crecimiento cero de las retribuciones del personal al servicios de la administración.
10. Se debería mantener el Capítulo II de los presupuestos de la administraciones públicas.
12. La administración en Canarias debería, por razones de urgencia, establecer sistemas de liquidación rápida de sus deudas con las empresas y autónomos.
13. Los impuestos no deberían modificarse, dejando que actuaran los “estabilizadores automáticos” en las condiciones actuales.
14. La ley de medidas urgentes de ordenación del territorio debe orientarse a la resolución rápida de los conflictos y a favorecer la actividad constructiva menor.
15. La aprobación de los Planes Generales de Ordenación es urgente. Debe precisarse el calendario.
Estos quince puntos pueden ser la base de un amplio consenso en los ámbitos económico, social y político. Como es natural en democracia, el liderazgo corresponde al ámbito político. Por esto, es imprescindible que se construyan los espacios de consenso y disenso necesarios. Esta es una de las competencias y obligaciones de los políticos como profesionales.
Permítaseme hacer algunos comentarios generales sobre estas ideas.
De entre las políticas de demanda, el incremento de la inversión pública es la que tiene mayor tradición. La teoría económica nos dice que la inversión pública tiene efectos multiplicadores sobre la economía. Fundamentalmente en fases críticas de la economía, el sector público canaliza ahorro a la inversión y provoca el crecimiento económico vía inversión y consumo.
Desgraciadamente, los efectos no parece que puedan elevarse como sería deseable y en la medida en que está previsto en los artículos 95 y 96 de la Ley 20/1991. El incumplimiento de lo previsto en el REF ha supuesto para Canarias una pérdida notable de capacidad de inversión entre 2004 y 2009.
También desafortunadamente, sigue sin estar resuelto cuál será el modelo de financiación de las comunidades autónomas para los próximos años. La capacidad de gasto del sector público de Canarias en los próximos años dependerá de los compromisos que puedan adquirirse en el nuevo modelo de financiación de las comunidades autónomas. La caída de la recaudación impone un escenario nada favorable a los métodos utilizados en las anteriores modificaciones. Hasta ahora, cada reforma partió de un criterio: todas las comunidades autónomas ganan, ninguna pierde. Pero en el actual contexto no es fácil combinar este criterio y la pérdida de recaudación. Para Canarias, los criterios de población y crecimiento de la población, insularidad y doble insularidad, son relevantes.
En el mismo sentido, la financiación de la sanidad, constituye un aspecto también clave para el futuro. La actualización de la población en el criterio de reparto es importante.
En este contexto, parece conveniente reforzar el criterio de austeridad en las decisiones del sector público. La austeridad puede ser transformadora. Quizás gran parte de los problemas que hoy tenemos y de los costes del crecimiento se deben a que hemos perdido parte de la perspectiva de cuáles son nuestros recursos. El sector público tiene dos tareas en relación a la austeridad. Primero, administrar bien los recursos públicos en un contexto de austeridad significa discernir qué necesidades debemos satisfacer y en qué nivel, lo que implica renunciar a lo menos importante. La segunda tarea no es menos relevante, se trata de dar ejemplo a la población, de explicar por qué se hace lo que se hace. En los próximos años, no habrá elección: la austeridad vendrá impuesta por un cambio radical en los ingresos.
Por esto, la contención del capítulo I parece imprescindible. En este sentido, la búsqueda de un compromiso de los funcionarios y del personal laboral de la administración pública con el conjunto de la sociedad, parece muy conveniente.
Desde la perspectiva de la inversión, lo más relevante que se puede hacer en Canarias es impulsar el estímulo a la inversión privada en proyectos de I+D+i. El apoyo a las actuaciones de la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad, parece que es uno de los ejes esenciales de la política económica. Llevamos en Canarias muchos años admitiendo en el discurso que la investigación y sus aplicaciones empresariales es un factor clave del desarrollo, pero nuestros resultados son de una pobreza tan grande que contrasta tremendamente con los deseos de una sociedad que aspira a lograr niveles de excelencia. Ahora bien, no podemos esperar resultados a corto plazo, pero hay que dar pasos firmes en la dirección adecuada.
Las políticas de oferta en fases de moderado crecimiento suelen proponer cambios de alcance. Veamos algunas.
De entre ellas parece clave las políticas de concertación. Conviene ir introduciendo en los acuerdos de negociación colectiva prácticas que permitan avanzar en la combinación de flexibilidad y seguridad. Los tipos de relaciones laborales más avanzados son los que combinan estos dos elementos. Será conveniente, por tanto, abordar procesos de negociación continua que permiten realizar pruebas, en principio modestas, en cada uno de los sectores de actividad, especialmente, en los de mayor volumen de empleo, buscando establecer un catálogo de “buenas prácticas”.
La disciplina salarial es una medida de acompañamiento imprescindible. Los sindicatos actuaron prontamente en cuanto se conocieron los primeros síntomas de problemas en el año 2001, pactando incrementos salariales por debajo de la tasa de inflación prevista. Con más razón ahora deben revisarse los criterios de negociación colectiva. En primer término, deben pactarse incrementos de salarios que supongan caídas de los salarios reales que permitan moderar los costes laborales. Segundo, hay que facilitar las condiciones de descuelgue de las empresas con problemas, de forma que sea posible ajustar los costes laborales unitarios para mantener la mayor cantidad de empleo.
Debemos hacer referencia a otro de los recursos económicos fundamentales en Canarias: el territorio. Uno de los aspectos centrales es la aprobación de los planes generales. Necesitamos despejar incertidumbres cuanto antes, no debemos sumar a las que ya nos vienen determinadas por la economía internacional otras de nuestra parte.
Dicho esto sobre dos recursos básicos, trabajo y territorio, creo que el tercer elemento clave es la competencia. Las regiones ultraperiféricas, se ha dicho muchas veces, tienen especiales condiciones que afectan a la competencia del sistema económico. La lejanía de los grandes mercados continentales y la pequeña dimensión de sus economías, las hacen vulnerables.
En este orden de cosas, el actual proceso de transposición de la Directiva de Servicios al derecho interno ha provocado una cierta polémica en relación con el régimen de autorización vigente en materia de establecimiento de centros comerciales. La normativa de la Comunidad Autónoma de Canarias respeta los criterios generales establecidos por la Directiva en lo que podría afectar a la no discriminación, proporcionalidad y necesidad, en función de la protección de los derechos de los consumidores, la protección del medio ambiente, el entorno urbano y de la vía del artículo 299.2 del Tratado CE. Una mayor liberalización respecto a la localización de grandes distribuidores acentuaría los problemas actuales del comercio pequeño y mediano, muy afectado por la crisis, con la consiguiente repercusión sobre el empleo.
En el ámbito fiscal, podemos explorar las posibilidades de una reforma del REF. Esto no servirá para aplacar los efectos de la crisis, ni siquiera para salir de ella, pero sí para sustentar una futura recuperación. Podrían revisarse los instrumentos económicos y fiscales del REF y estudiar la conveniencia de un impuesto sobre el beneficio de la sociedades en Canarias.
Aunque no son buenos momentos para África occidental, no debemos perder de vista el objetivo de buscar nuevos lazos para convertir Canarias en una especie de plato de noodels de las relaciones económicas en esta parte del Atlántico. Las diferencias entre los países que tienen la fortuna de poseer materias primas y los que no los tienen, amenaza con seguir abriendo los desequilibrios de renta y riqueza. Sin embargo, existen campos muy amplios en el que se pueden explorar actuaciones en beneficio mutuo.
Todas estas cuestiones, unas de economía de urgencia, otras de medio plazo, pueden ser, como se ha dicho, motivo de consenso. Están en la perspectiva de combinar corto y largo plazo, pensando en tener a punto la economía interna para aprovechar el momento en el que cambien las condiciones económicas generales y atender a las necesidades de la población más vulnerable.

VOLVER

No me refiero al título de la película. Es que he vuelto de Barcelona, donde he estado todo el mes de febrero por motivos familiares.

Por eso he tenido el blog un poco abandonado pero a partir de ahora vuelvo a la carga ( o a la descarga ).

Besos a todos

viernes, 20 de febrero de 2009

domingo, 15 de febrero de 2009

DEMASIADA MALDAD

DEMASIADA MALDAD

Creo que la política, como dice Emilio Lledó en el Babelia de esta semana, está llena de maldad.

Estamos inmersos en un proceso creciente de corrupción real y, sobre todo, en una espiral de corrupción mental. Ambas tienen lugar por la inevitable lucha por existir en la naturaleza que nos constituye, y por el inmenso territorio social y político que hoy más que nunca nos asfixia.

“Un territorio donde se montan prestigios y desprestigios, se tergiversan los hechos, se trastornan los cerebros y se mantienen como verdades intocables palabras desgastadas y casi siempre vacías o mejor dicho, vaciadas, como democracia, gobierno, identidad, justicia, libertad, solidaridad, etc.”

Sigue diciendo Emilio Lledó en el País de hoy que el problema es delicado y difícil, no sólo de resolver, sino incluso de plantear. Y yo lo he comprobado en la entrada de este blog sobre las acusaciones injustas de corrupción donde a algunos no les importa que inocentes sean quemados en la hoguera. A veces algunos gritos y pontificaciones me recuerdan a los gritos históricos de la Inquisición. A veces ver a personas que se creen en posesión absoluta y única de la lógica y la razón me da miedo.

Está claro que el sistema ya no funciona. Se juzga a la gente antes de que los tribunales dictaminen, se juzgan todos los posibles delitos menos la mentira reiterada y generalizada y resulta que lo que en EEUU es tenido tan en serio como el no mentir ante el Parlamento aquí se premia porque el parlamentario tiene derecho a decir lo que quiera, mentir, vilipendiar y destrozar los prestigios y las vidas de unos acusados que aún no han sido, y tal vez no lo sean nunca, declarados culpables.

¿ Y me dicen que no hay temas de los que hablar y temas que cambiar en el ejercicio de la política de hoy en día? Tenemos mucho de que hablar, pero casi todo el mundo se esconde. Nadie cree en la política, empezando por muchos políticos que se llenan la boca diciendo que sí que creen pero que a la hora de la verdad no quieren que las cosas cambien, solo quieren la alternancia en el poder para que nada cambie.

Esto es solo una entrada pesimista. Supongo que todo no está perdido pero ¿ cuándo comenzará a tomar forma un movimiento que de verdad promueva la vuelta a los valores democráticos, a la necesidad de la convivencia sin tener que mordernos unos y defendernos de las mordidas otros, a la filantropía que hay o debe haber detrás de toda acción política. No somos perfectos, somos humanos pero podemos hacerlo mejor

jueves, 12 de febrero de 2009

LA HISTORIA DE LOS TERRENOS DE GRANADILLA

UNA PLANIFICACIÓN EJEMPLAR DE HACE MÁS DE 40 AÑOS


LA ETAPA DE DON RAFAEL CLAVIJO

La propuesta de crear un Polígono Industrial en Granadilla es de la etapa en que don Rafael Clavijo fue Presidente del Cabildo de Tenerife. Los Consejeros insulares de entonces por unanimidad crearon el Polígono de Granadilla, lo declararon industrial, teniendo en cuenta una oportunidad previa que existía para montar unos astilleros allí .Y pusieron en marcha una Sociedad del Polígono de Granadilla de la que formaban parte el Cabildo de Tenerife y Caja Canarias. La Caja de aquella época financió la operación, o sea que esta se inició sin inyección de dinero público, sino con recursos propios de la Caja.

LA CONTUINIDAD DE DON JOSE SEGURA.

En la etapa en que fue Presidente del Cabildo don José Segura se mantuvo esa sociedad y la idea de concentrar en Granadilla esos necesarios servicios que ya desde entonces la isla necesitaba.

LA PRESIDENCIA DE ADÁN MARTIN

AL Adán Martín a la Presidencia del Cabildo en el año 1987 la empresa estaba prácticamente en quiebra técnica: la idea de los astilleros no había salido adelante y al haber hecho todo con crédito lo que se hacía todos los años hasta entonces era revalorizar los activos de la empresa, el suelo, para compensar el pago de intereses de la deuda.

SE CONSIGUE LA PARTICIPACIÓN DEL ESTADO

A partir de 1987, para buscar una salida a esta situación se buscó y consiguió un acuerdo con el Gobierno de España, en aquel tiempo presidido por Felipe González, y a a través de la SEPES la empresa de gestión de suelo público española, el Gobierno Central, invitado por el Cabildo de Tenerife pasó a formar parte de la Sociedad del Polígono de Granadilla participando con un 51%. Era necesario que el Estado inyectara capital porque el cabildo no tenía dinero. Todo el presupuesto insular se consumía en la gestión del Hospital Universitario, de los demás hospitales insulares, servicios sociales, Conservatorio, etc., que en aquel entonces, antes del gran proceso de transferencias de 1991, eran competencias del Cabildo.

EL PAGO A LOS EXPROPIADOS

En aquel momento ni siquiera se había podido pagar aún a todos los expropiados por falta de liquidez de la Sociedad, por lo que la entrada del Estado era vital.

Se valoró el suelo y se consiguió el compromiso del Estado a que la Presidencia de la Sociedad seguiría estando en manos del cabildo a pesar de que este participaba solo con el 49%.

BUSQUEDA DE UN MODELO DE POLÍGONO SOSTENIBLE

Y se comenzaron a revisar las premisas iniciales de aquel polígono creado en la época de Don Rafael Clavijo. Se buscó un modelo de polígono industrial más sostenible y respetuoso con el medio ambiente, con menos densidad de la establecida inicialmente, intentando preservar todos los espacios naturales del propio polígono, los barrancos y su flora, se crearon unos puentes de acceso que se hicieron por concurso, para que no se tocara la naturaleza en la medida de lo posible.

Por primera vez no se hizo un polígono industrial como se acostumbraban a hacer las urbanizaciones industriales, utilizando maquina y creando terraplenes, sino que se recurrió a puentes de acceso firmados por grandes proyectistas como Fernández Ordóñez.

LOS PRIMEROS METROS PARA EL ITER Y LAS ENERGÍAS RENOVABLES

Fue planificado como un polígono industrial ejemplar, y significó un cambio de mentalidad en la forma de poner en marcha suelo industrial, se buscaba atraer una industria que también tuviera en cuenta el espacio físico y natural en el que se instalaba, una prueba de ello es que el Polígono cedió 500 mil metros cuadrados al ITER, Instituto Tecnológico de Energías Renovables que el Cabildo estaba poniendo en marcha en ese momento.

Al principio no había demanda. Fue una operación pública que pretendía impulsar un desarrollo alternativo de Canarias. Alternativo al Turismo y a nuestros monocultivos agrícolas históricos.

LA REVISIÓN DEL PLAN DIOXDADES

A la vez se estaba discutiendo en la isla donde había que situar la central alternativa a la de Las Caletillas, existía un plan en el Cabildo que era el PLAN DIOXIADES que situaba ese lugar –el polígono de Granadilla- como una alternativa industrial y situaba allí también la nueva Central Eléctrica.

Al llegar al Cabildo, Adán Martín, preocupado por la seguridad y queriendo contrastarlo todo y evitar fallos a pesar de que se retrasaran a veces ciertas decisiones hasta tener claro cual era la mejor opción y evitar equivocaciones, estudió de nuevo todas las posibilidades. Participaron en el estudio muchos técnicos y diversas consultoras internacionales.

Estos nuevos trabajos llegaron a la misma conclusión que el Plan Dioxiades. El mejor lugar para la nueva central eléctrica y para desarrollar una economía alternativa en la Isla era Granadilla, por la situación de los alisios, porque era bueno que estuviera al lado del mar para poder refrigerar la central, porque había espacio suficiente, ubicado en un futuro polígono industrial, un lugar ideal para comunicarse por barco, por la plataforma marina existente; ya en aquel tiempo hablábamos de gas ( natural, siempre ) frente a la opción del carbón. Por tanto, vientos, plataforma marina, ubicación geográfica, orografía del terreno para acoger un interland, con todo eso, con el pleno apoyo del Estado y de la Caja y se tomó esta importante iniciativa apoyada por todas las fuerzas políticas de Tenerife.

UNELCO COMPRA LA PRIMERA PARCELA PARA LA NUEVA CENTRAL

Como he dicho, al principio no había demanda. La primera parcela que se vendió cuando nadie quería comprar creo que fue en torno a 500 pesetas metro cuadrados, más los cargos de urbanización, a UNELCO para la nueva central, previas discusiones muy grandes con la propia UNELCO porque quería llevar la nueva central hasta el mar y que no hubiera paso por fuera para nadie más ya que necesitaba enfriar las turbinas haciendo una pequeña escollera.

En todas las discusiones con UNELCO, el Cabildo de Tenerife mantuvo la constancia necesaria para que se la costa siguiera siendo pública.

SE PONEN A LA VENTA LOTES DE SUELO PARA TODAS AQUELLAS EMPRESAS QUE TENGAN UN PLAN INDUSTRIAL

A partir de ahí, para poder financiar todas las obras públicas que se iban poniendo en marcha en el Polígono se puso en venta suelo por lotes, con publicidad y concurrencia, para todas aquellas empresas que pudieran tener interés en desarrollar ese polígono. El ITER y UNELCO fueron la base que tiró de lo demás para poco a poco ir convirtiéndolo en un verdadero motor económico alternativo para Tenerife. Incluso empresas públicas como GESTUR construyeron naves para facilitar el acceso de todos y ofertarlas a pequeñas empresas, naves de 1000 y 500 metros cuadrados.

LA ETAPA DEL PIOT

Sabiendo que el Sur actuaba ya como motor de desarrollo de la isla de Tenerife a través del desarrollo que el Turismo había experimentado desde principios de los años 70, y necesitaba una zona que concentrara toda la industria, para evitar la dispersión. Aún así en aquel tiempo nadie quería comprar todavía. Era un sitio muy controlado donde no se permitía cualquier forma de desarrollarse, se pedía un proyecto industrial previo, y a los empresarios de Tenerife les costó ir entrando en un polígono industrial tan organizado.

Años después, durante la elaboración del PIOT ( PLAN INSULAR DE ORDENACIÓN DE TENERIFE ) se diseñaroN una serie de operaciones singulares estructurantes entre las que se escogió el Polígono de Granadilla y toda esa zona, hasta el Aeropuerto del sur, y se volvió a estudiar.

EL POLIGONO Y EL PUERTO Y EL AEROPUERTO COMO ZONA SINGULAR ESTRUCTURANTE PARA LA ISLA DE TENERIFE: SE APUESTA POR LA LOGÍSTICA.

Desde el principio se había pensado también en la conveniencia de que el nuevo polígono estuviera al lado del Aeropuerto, en una nueva economía donde la logística es la clave. En un mundo cada vez más global era fundamental tener una operación singular estructurante logística para que Tenerife recuperara centralidad entre los Continentes europeo, africano y americano y que generara economía de escala para empresas que por estar junto a un puerto y un aeropuerto añadían valor a su labor sin tener que tener un gran consumo interno, consumo que no tiene Canarias porque no tiene población suficiente para llegar a un nivel mínimo de masa crítica.

LOS QUE QUISIERON COMPRARON, EN IGUALDAD DE CONDICIONES

Por tanto, todos los que quisieron compraron, a precio siempre tasado, terrenos en Granadilla. todo el mundo con igualdad de condiciones. En diferentes etapas. evidentemente el suelo fue subiendo de precio. Quien estaba fijando el precio de ese suelo no era Canarias, sino el Cabildo de Tenerife junto con el Estado.

ENTRA EL GOBIERNO DE CANARIAS

Y esto siguió así hasta que SEPES decidió en torno a 1999/2000 que quería vender su parte. El Cabildo creía que tenía la obligación de acompasar el crecimiento de ese Polígono e ir poco a poco aprovechando ese espacio. Entonces el Gobierno de Canarias le compró a SEPES su parte hasta el 49 por ciento y dejando al Cabildo el 2% restante de la participación de SEPES para que la mayoría volviera al Cabildo que lo sigue presidiendo actualmente. Y durante todos estos años lo ha tutelado con mimo y con cuidado, buscando siempre las mejores oportunidades de desarrollo.

¿ Por qué vendió SEPES? SEPES no quería inmovilizar suelo sino vender todo y el Cabildo pensaba que siendo el suelo nuestro recurso más escaso en las islas tenía el deber de ir guardando ese suelo para ir poniéndolo en el mercado poquito a poco en la medida que hubieran oportunidades industriales para la isla, y comenzó a pensar en desarrollar formulas concesionales en el futuro, cediendo suelo a precio bajo a cambio de que las empresas generaran empleo y valor. Esta era una manera de evitar que los precios fueran muy altos, y de evitar también la tentación de especulación que algunos pudieran tener.

Hoy esos terrenos tienen mucho más valor como todos los terrenos en Canarias. Y el Cabildo puede esperar a que pase la crisis con cierta capacidad de resistencia.

Hubo quien tuvo visión y compró antes ¿ es esto reprochable? Desde mi punto de vista no. ¿ Hubo tal vez algún comprador que realmente no pensó nunca en instalar una industria allí sino que utilizó esa excusa para quedarse con suelo pensando en venderlo en el futuro? Nunca lo sabremos con exactitud. Supongo que habría que analizar las compras y la evolución registral del suelo para poder llegar a esa conclusión. Lo que sí podemos decir que es la operación del Polígono de Granadilla fue concebida ydirigida por el Cabildo durante muchos años como la menos especulativa que se puede imaginar.

UNA HISTORIA DE 40 AÑOS, CON LA PARTICIPACIÓN DE DEMASIADAS PERSONAS COMO PARA ESTAR TODAS EQUIVOCADAS.

Estamos hablando una historia de 40 años. Una historia que no se debe y no se puede ignorar. Probablemente no hay ningún polígono en España estudiado con más cuidado, con más participación de diferentes estamentos políticos y gobiernos de toda índole que este del que estamos hablando.

PERMITIÓ LA LLEGADA Y DESARROLLO TEMPRANO DE LAS ENERGIAS RENOVABLES EN TENERIFE

Una historia llena de anécdotas como la de que los primeros aerogeneradores los pudo colocar Juan Alberto Martín siendo Vicepresidente del primer Gobierno Autonómic porque allí ya estaba planificado el polígono, aerogeneradores que hoy consideraríamos de juguete ya que creo que eran de tan solo 10 kilovatios.

Y si hoy puede haber existir una oferta de energías renovables y una potencia eólica importante en la isla de Tenerife con una de las potencias solares más importantes de España en proporción al consumo, es porque algunos políticos de nuestra isla tuvieron la visión de empezar a trabajar con años de antelación en cosas que en aquel momento solo se intuían por poca gente. Y esa es la virtud de la planificación frente a quienes prefieren ir corriendo detrás de los acontecimientos.

Si no se hubiera planificado un Polígono industrial en Granadilla y no se hubieran tomado todas aquellas medidas de reserva de suelo que se tomaron hoy todo aquello hubiera estado diseminado y ocupado por un montón de planes parciales, lleno de casas, urbanizaciones, pequeños polígonos mal hechos, cutres y probablemente en estado desastroso como desgraciadamente ha ocurrido en otras partes de la isla a las que llegamos tarde.

LA NECESIDAD DE SABER EL RIGOR DE ESTAS IDEAS Y DEFENDERLAS

Las operaciones que tienen que convertirse en un emblema no se pueden convertir en un agujero de malas informaciones y falsas acusaciones, si no no encontraremos a ni una sola persona más que se arriesgue –por los demás- a planificar ni a tomar decisiones serias pensando en el futuro por miedo al que dirán.

En su momento determinado, también el Cabildo de Tenerife hizo un catálogo de especies naturales protegidas también adelantándose a la época en que esto se ha vuelto algo normal, en la época en que era consejero Díaz-Llanos. Nosotros llegamos después, y teniendo en cuenta la Historia, y los pasos ya dados no destruimos, sino que seguimos los caminos que creíamos correctos hicimos las leyes, confirmamos todas esas ideas y aprovechamos todas las cosas buenas que venían de atrás porque creíamos que así es como debe construirse una sociedad. El polígono de Granadilla era una empresa en quiebra y reformulamos el polígono y lo adaptamos a los tiempos. Nuestro territorio es finito y además hay que tener en cuenta que en Canarias compiten en la misma zona, normalmente en los sures de las islas, las playas, los puertos, y los espacios naturales, la belleza y la accesibilidad, y la protección del sistema de corrientes marinas. En poco espacio compite todo y si queremos conseguir extraer al territorio toda la capacidad que tiene para desarrollar sobre el una sociedad tenemos que hacerlo pero tomando decisiones. Que no siempre son fáciles pero que son necesarias.

viernes, 6 de febrero de 2009

SOBRE LAS FALSAS ACUSACIONES DE CORRUPCIÓN y COMO DESTROZAR UNA VIDA

Hoy quiero hablar de algo que me preocupa porque creo que está destrozando la política igual o más que la corrupción real. Se trata de el uso la acusación de corrupción a alguien para apartarlo del camino de la política.

Voy a hablar de un caso Francés para que podamos luego extrapolar a un caso canario, aunque no conozco uno sino varios.

Un libro francés acusa a KOUCHNER, el Ministro Frances de Asuntos Exteriores de haber mezclado en su pasado sus intereses privados con su actividad pública y de haber aprovechado después su actual cargo para cobrar deudas pendientes en Africa.

El caso es que creo que le hacen estas acusaciones porque es el más popular, tiene la imagen más inmaculada, es el político francés mejor valorado por los ciudadanos, ha sido durante años el adalid de la ayuda humanitaria y el derecho de injerencia en defensa de las víctimas y es el símbolo de la apertura a la izquierda de Nicolás Sarkozy.

Y todo eso tarde o temprano se acaba pagando. Sea o no verdad. Y ya está. Su imagen está destrozada. Da igual que sea verdad o mentira. Ya siempre nos quedará la duda ¿ verdad?

Voy ahora a un caso Canario, ¿ se acuerdan del CASO AMORÓS? yo recuerdo a Adán diciendo lo más claro que se podía decir en el Parlamento, Señores, NO EXISTE CASO AMOROS.

Pero al Sr. Amorós lo insultaron, lo acusaron públicamente, lo desprestigiaron, lo desahuciaron, le quitaron todo, lo arruinaron, y al final, AÑOS DESPUÉS, la justicia lo archivó. LA JUSTICIA DIJO: NO EXISTE CASO AMOROS

Pero da igual, él sigue sin encontrar trabajo, perdió su casa porque se endeudó para pagar a sus abogados, perdió su familia, que supongo que hasta ellos dudaron de él. Le destrozaron la vida que aún no ha conseguido reconstruir, y sin embargo quedó probado por la justicia que él no hizo nada malo, que todo lo que se dijo era falso.

¿ Es justo?

Y da miedo -yo lo tengo a veces- que a otros les pase lo mismo, miedo porque así nadie querrá estar en política. De hecho esa es una de las razones por las que pienso en irme, porque no vale la pena arriesgarse a perderlo todo para siempre ( a ver quien borra de internet toda esa porquería ) porque tus propios "amigos" de partido, que casi siempre son los peores, te saquen del juego de la política acusándote de algo que no has hecho.

Sin embargo los corruptos reales se mueven en la sombra, son extremadamente discretos, les importa un blego lo público y probar su corrupción es casi legalmente imposible y nadie les acusa porque no sabe quienes son, y los que conocemos a algunos no podemos acusarles porque sabemos que no podemos demostrar nada de nada.

miércoles, 4 de febrero de 2009

LA CRISIS

Creo que ahora es lo más importante. Y creo que aún no estamos metidos de lleno en lo que implica. Es muy grave. Dicen que la más grave de cuantas recuerdan los que ahora tienen entre 50 y 60 años. Y que no se acabará pronto. Y que puede traer revueltas sociales.

Pedí hace unos días ideas para la crisis, para combatirla cada uno de nosotros porque el gobierno no podrá hacerlo todo. Hoy, una persona del Gobierno Central me decía que le parecía tan bueno el Plan de empleo del Gobierno de Canarias que en parte estaban pensando en copiarlo para Baleares. Pero por muy bueno que sea todos sabemos que no es suficiente.

Es como si estuvieramos en medio de una tormenta, en un barco que se hunde, algunos tenemos botes salvavidas ( empleos estables o que creemos estables, etc ) pero ¿ qué pasa con los demás? ¿ les dejaremos que se agarren a nuestro bote salvavidas o tenderemos al "sálvese quien pueda"?