viernes, 1 de septiembre de 2023

EL MATRIMONIO EN LA NOVELA NEGRA

 En casi todas las novelas negras las relaciones amorosas de los detectives, policías y los James Bond de turno suelen ser un desastre, salvo la vida matrimonial apasible del comisario Brunetti, de Donna Leon.

En la novela negra Muerte en la Bienal de Venecia (Dulce Xerach, 2022), donde la protagonista está felizmente casada, la inspectora María Anchieta ante una foto que encuentra en el móvil de su marido reflexiona sobre el matrimonio de la siguiente manera en estos párrafos, es solo una muestra, la novela contiene muchoa más al respecto:

"¿Por qué se le da tanta importancia al sexo en un matrimonio? Y al mismo tiempo, el matrimonio… ¡qué institución tan arcaica y poco evolucionada!…, ¿o estoy equivocada? La sociedad gira en torno a esta institución y cuando se descubre una infidelidad toda la baraja de naipes se viene abajo en muchas ocasiones, como si realmente sí fuera tan importante el sexo. Pero no lo es. Y sí lo es. Estoy hecha un lío. El sexo es importante en sí mismo y el matrimonio supongo que también. El ser infiel quizás no tenga que ver con el sexo, aunque es obvio que lo tiene, sino con ser fiel, leal. Al mismo tiempo, ¿qué es ser infiel?, ¿se puede ser infiel sin dejar de ser leal?

Quizás hoy me debería limitar a no pensar mucho, a ser un poco autómata. Pero los pensamientos tienen vida propia. Me invaden. No me siento traicionada, he vivido demasiadas cosas, he tenido demasiadas experiencias, estudiado muchas estadísticas y conocido lo suficiente el mundo, a Pedro y a mí misma, como para no atreverme a sentir traición. Lo que me apena es no poder compartir también estas cosas, estas relaciones. ¿dobles, triples?, ¿cómo llamarlas? Seguramente, si pudiéramos contarlas con la certeza de que no vamos a hacer daño, enriquecerían la vida de los dos, o de los cuatro, de los implicados, pero la sociedad de hoy en día aún no acepta este tipo de pensamientos. ¿Realmente yo los acepto o estoy haciendo un esfuerzo sobrehumano? Siempre he estado llena de contradicciones. Y la familia siempre me ha resultado difícil, aunque, desde luego, imprescindible. Antes nadie se divorciaba pero, de pequeñas, mis primas y yo sabíamos que en los matrimonios de nuestros tíos y tías y en el matrimonio de mis padres. Había secretos inconfesables. Mi padre siempre dice que en la vida lo importante es cómo me posicione yo frente a mí misma y a lo que me pasa. Todos tenemos dos caras, la que mostramos al mundo y la que solo vemos nosotros mismos. La que importa es la última porque a esa cara no la podemos engañar."

Disponible en Amazon, junto al resto de la serie Inspectora María Anchieta:

https://www.amazon.es/stores/Dulce-Xerach/author/B00NRPYZ8S?ref=ap_rdr&store_ref=ap_rdr&isDramIntegrated=true&shoppingPortalEnabled=true








6 comentarios:

Cande Díaz Gómez dijo...


Que reflexión tan curiosa e interesante. Nunca me lo había planteado así. Es una visión quizás, me atrevo a decir, muy contemporánea, de una mujer de hoy, hoy.

Ana Martín dijo...

Eso de la foto que encuentra en el móvil de su marido me deja intrigada... ¿le espía o fue casualidad? Que ganas de leer la novela, estoy viendo en Amazon que es gratis en versión Kindle, qué bien, la estoy descargando ¿ de qué pagina es este fragmento?

Tomas Iglesias dijo...

¿Cómo sigue? Intriga pero necesito algo más

Dulce Xerach dijo...

Hola Tomas:

Se desarrolla el tema del matrimonio y la fidelidad a lo largo de toda la novela, te envío alguna píldora más del capítulo 4:

(...) "Y mi cerebro vuelve a lo mismo, una y otra vez. No puedo evitarlo. Vuelvo a mis pensamientos sobre esa foto que quiero olvidar. Quiero reflexionar con madurez. En el fondo todos sabemos que vivimos en un mundo que tiene un submundo en el que todos y todas hemos sido infieles, o hemos soñado con serlo, ¿cómo decía el catecismo? “se puede pecar de pensamiento, palabra, obra y omisión”. Casi todas mis amigas nos hemos confesado que hemos pensando en acostarnos con otras personas, sí, lo hemos deseado. Que tire la primera piedra el que no haya tenido nunca ese deseo. Aunque en apariencia todos conservemos el statu quo que da el matrimonio, en realidad, ¿hasta qué punto miramos a veces para otro lado?, ¿hasta qué punto preferimos no saber? La fidelidad absoluta es una locura. Nos gustan los otros. Ni siquiera, en mi caso, puedo decir que es la forma de mantener organizada la reproducción, porque nunca quise tener hijos. ¿Entonces, cual es ese pegamento que une a muchos matrimonios hasta la tumba?, ¿hay alguno como el mío? Seguro que sí. Y respecto a contarlo, podría contarle a Pedro que he visto su foto pero, ¿es saludable?, ¿o es más saludable para los dos el silencio? No lo sé, y lo importante es saber qué creo yo, solo yo, y cómo voy a salir de esta, de mi propia experiencia. No hay psiquiatra ni psicólogo que pueda ayudar en un caso como este. Aunque sea un tema universal que, desde los griegos y su Medea se repite una y otra vez, sigue siendo conflictivo para cada uno. Si amo, amo, y si no amo pues no amo. Todo está en mí. En lo que yo decida hacer con lo que he descubierto, en lo que yo decida hacer con lo que me está pasando."

Tomas Iglesias dijo...

Gracias, me gusta, ya estoy yendo a Kindle para leerla, ¿se puede comentar la opinión sobre la novela?

Dulce Xerach dijo...

Claro que se puede comentar, tanto aquí como en los enlaces que verás en la propia novela.

Espero que te guste