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jueves, 29 de julio de 2010

En política: la Selección al revés.



Recupero un artículo BELÉN BARREIRO de julio de 2003 porque me parece que 7 años después seguimos igual o peor, no sé qué opinarán ustedes, se titula:
La selección adversa en los partidos


"El concepto de representación política recoge dos definiciones de lo que debe ser un buen representante. Por un lado, el concepto elitista de representación sugiere que un representante es realmente bueno cuando, en muchas de sus características, es mejor que los ciudadanos a los que representa. Es en la calidad excepcional del político, en su honradez, inteligencia o formación, en donde reside la buena representación. El que es mejor es capaz de hacer lo mejor para los otros. Por otro lado, la representación descriptiva exige que los representantes sean iguales a los representados. Los políticos deben ser un espejo fiel de lo que es la sociedad. Únicamente el que es igual es capaz de hacer lo adecuado para los ciudadanos a los que representa.
La presencia de malos políticos no es casual, sino que responde a un problema de selección adversa en los partidos. En teoría económica se habla de selección adversa cuando los peores son los únicos que se ofrecen para participar en un mercado. Esto es lo que sucede, por ejemplo, en las agencias matrimoniales. Únicamente los menos atractivos del mercado de solteros demandan los servicios de estas organizaciones. En los partidos políticos el problema de selección adversa se manifiesta en que aquellos que se ofrecen para ocupar cargos políticos no son siempre los más valiosos.
Simplificando la realidad, en la selección de cargos políticos pueden distinguirse dos grupos de personas potencialmente elegibles. Por un lado están aquellos que trabajan exclusivamente para la organización. Son los políticos profesionales. Estos individuos han invertido mucho tiempo en la vida interna del partido, lo que en ocasiones dificulta el desarrollo de una carrera profesional externa a la formación política. Por otro lado están los individuos con una profesión ajena a la organización, en ocasiones muy valiosos, y con un compromiso político similar al de los burócratas del partido. Podrían denominarse los externos.
La existencia de estos dos grupos suele crear tensión en los partidos. Por una parte, los políticos profesionales se sienten amenazados por la entrada en la organización de los externos. Sin embargo, son los primeros los que disponen del tiempo, el conocimiento de la realidad política y los contactos internos para colocarse de forma más efectiva en el proceso de selección. Y, lo que es más importante, poseen unos incentivos mucho mayores para permanecer dentro de la organización. Para el político profesional, la dedicación exclusiva al partido dificulta la vuelta al mercado laboral. Por eso, a medida que pasa el tiempo la opción de mantener el cargo político se torna cada vez más valiosa frente al resto de alternativas ocupacionales. Incluso aparece el riesgo de que el creciente interés por permanecer en la política confluya con el de la propia supervivencia económica. Por otra parte, los externos se sienten poco atraídos por la idea de hacer vida de partido y participar en estructuras y debates en ocasiones anacrónicos. Además, el tiempo y el esfuerzo invertidos pueden erosionar su proyección profesional y hacerles perder las cualidades que como externos son capaces de aportar al partido. Asimismo, perciben el rechazo de los burócratas. Por todo ello, es muy frecuente que personas muy valiosas de entre los externos carezcan de incentivos para acercarse a los partidos. Aquellos que podrían mejorar la calidad de la representación política se resisten a ocupar cargos políticos. Desde el punto de vista de los objetivos de la organización, la ausencia de externos es nociva. Los partidos acaban compitiendo en peores condiciones en las elecciones, y cuentan con equipos menos valiosos.
El fenómeno de la selección adversa puede verse reforzado en mayor o menor medida por las estructuras organizativas internas. Una estructura descentralizada se caracteriza por la existencia de varios centros de poder político. Bajo estas circunstancias, garantizar la estabilidad del partido requiere un equilibrio entre los distintos centros de poder. Por ello, la constitución de un nuevo órgano de dirección viene a menudo precedida de una negociación. El apoyo al líder y a su equipo es moneda de cambio para el reparto de cuotas de poder entre los diferentes grupos. El resultado es que algunos de los representantes de las distintas familias figuran en puestos de responsabilidad no por su demostrada inteligencia, sabiduría u honradez, sino porque es el precio a pagar por el apoyo prestado. Como consecuencia, el partido acaba promocionando a individuos que, a pesar de que contribuyen a garantizar la estabilidad del partido a través del equilibrio de poderes, representan un coste excesivo en términos de valía política. El partido se convierte en una organización todavía menos atractiva para los externos.
Una de las claves para solucionar este problema de selección adversa en los partidos es que el líder, una vez arriba, no se sienta hipotecado. Es posible que la libertad del líder para elegir su equipo se agrande en dos extremos opuestos de modelos de organización. En los partidos en los que es el propio líder el que decide su sucesión, la capacidad para seleccionar a los mejores suele ser mayor, aunque conlleva la supresión de la democracia interna. Éste es el modelo al que se aproxima el Partido Popular. En el otro extremo se encuentra un modelo de partido en el que los afiliados (e incluso también los simpatizantes) eligen directamente al líder. En este caso, el líder logra su libertad por deberle algo a muchos, sin que sea posible averiguar a quién le debe qué.
El modelo intermedio es el que prevalece actualmente en el PSOE. Este modelo perpetúa el problema de la selección adversa porque carece de las virtudes de cada uno de los modelos anteriores. El líder no es lo suficientemente autoritario como para imponer su decisión sin someterla a un intercambio de poder ni tampoco posee la libertad de elección que le otorgaría haber sido elegido directamente por los militantes (y simpatizantes). En consecuencia, está obligado a admitir en su equipo a algunos de los representantes de los grupos de poder que median entre la dirección del partido y los militantes. Por ello, si el PSOE quiere configurar un equipo con el que pueda llegar al Gobierno, debe revisar una estructura organizativa que no sólo permite la promoción de individuos cuyo interés personal se antepone al del proyecto político, sino que dificulta el acceso a puestos de responsabilidad de personas valiosas.
En nuestro país se tiene a veces la impresión de que ninguno de estos dos conceptos de representación refleja las características de nuestra clase política. La distancia entre representantes y representados parece haberse acrecentado en la dirección contraria a la deseada. Los españoles son ahora mejores ciudadanos de lo que eran hace 20 años, pero nuestros representantes, o parte de ellos, parecen haber ido a peor. La percepción de que no tenemos los políticos que queremos o merecemos, sino peores, ha estado implícita en los análisis que se han hecho de las elecciones del 25 de mayo, especialmente para dar cuenta de los resultados obtenidos por el PSOE. En distintos medios de comunicación se ha dicho que, en términos generales, los socialistas no convencen. Se ha sugerido que el PSOE ni cuenta con todos los que podría contar ni todos con los que cuenta producen excesiva confianza. Dicho de otro modo, hay gente valiosa que podría estar y no está, mientras que algunos de los que están no deberían estar. Tamayo y Sáez representan, obviamente, el ejemplo extremo de lo que no debe ser un político. En sabiduría, inteligencia y honradez están a años luz de la idea que uno tiene de un buen representante.El apoyo al líder y a su equipo es moneda de cambio para el reparto de cuotas de poder

(*) Firman conjuntamente este artículo los politólogos Belén Barreiro, María Fernández Mellizo-Soto, Sandra León e Ignacio Urquizu."

11 comentarios:

Maribel N dijo...

Muy interesante comentario. La selección antinatural de nuestros políticos me ha dejado con la boca abierta.Es algo que se sabe pero qué bien lo explica esta gente en su artículo. No es que sea perfecto ni lo comparta al 100% cuando concreta sobre los partidos pero sí que comparto totalmente la visión.

Y por tanto queda clara cual es la misión pendiente de la ciudadanía en relación con la política: el cambio de los partidos políticos, su reconversión.

canario dijo...

Bien Dulce pues aplícate el cuento y vete a trabajar a la empresa privada pues tu reflejas a la perfección la elección adversa de política ya que que yo sepa y según tu has dicho empezaste muy joven en política y no se te conoce una gran labor en la empresa privada o como empresaria, así que has vivido de la política todos estos años

Trabajador Insular dijo...

Cuando entró Dulce en política,mejor dicho, en el Cabildo de Tenerife, fue la única época en que en Canarias,al menos en una institución no funcionaba la teoría de la "selección adversa", sino que Adán Martín seleccionaba realmente a los mejores. Por eso la época de esplendor del cabildo de aquella magnífica década de los 90 de la que llevamos viviendo de las rentas en esta isla desde entonces.

Por tanto,en el caso de Dulce,podemos afirmar que la elección fue acertada.De hecho -y no hay nada mejor que los hechos contrastables- antes de ella ni había Auditorio, ni había Museo de Arte Contemporáneo (TEA),ni la Orquesta Sinfónica de Tenerife había llegado a las altas cotas que ella la llevó-y de las que ahora ha caído gracias a nuestro amigo Cristobal-,ni había Red de Escuelas de Música, ni había red de bibliotecas públicas,ni existía la Escuela de Artes Escénicas,ni ayudas al cine, ni ayudas a la industria editorial,ni becas en cualquier país del mundo para cualquier enseñanza artística,ni la red de auditorios y centros culturales por todos los pueblos de la isla.Cuando se analice con perspectiva histórica se verá que,después del momento brillante de Gaceta de Arte,en esta isla, el siguiente momento brillante cultural fue el que ella ayudó a gestar:por supuesto porque ella también "seleccionó" bien y trabajó con mucha gente que sumaba y creaba con ilusión.

Así que canario te recomiendo que antes de pedirle que se vaya lo pienses bien,porque es lo que ella quiere:irse, y sin embargo,en mi opinión sería una pena que degradaría aún más el nivel de la política en Canarias.Y te lo dice alguien que trabajó con ella de cerca los 8 años que estuvo en el Cabildo(desde 1995 hasta 2003,creo).

Empresaria sector cultural dijo...

++ trabajador insular

canario dijo...

Jo.... antes de Dulce nada con Dulce todo, la verdad no me explico como en CC no sacan mas partido a ese diamante en bruto que es Dulce Perez

Dulce Xerach dijo...

Tampoco fue para tanto: se trataba de intentar hacer bien lo que estaba pendiente. Alguien lo habría hecho más tarde o más temprano.

Pero en que sí que tengo que coincidir con Trabajador Insular es en el valor que tiene la figura de Adán Martín por lo poco habitual. Es el político -de todos los que conozco- más preocupado por rodearse de gente mejor que él, en lugar de al revés. Y la verdad es que los equipos que conformó en el Cabildo que yo tuve la suerte de vivir eran equipos diversos, complementarios, que aportan ( entre todos ) una visión amplia a la tarea de gobernar la isla. Esto desde luego solo pude disfrutarlo y aprender de ello entre 1995 y 1999. Luego todo se truncó de una manera inesperada.

canario dijo...

Tengo que reconocer que Adan marco las diferencias me encantaba oirlo hablar todo mi reconocimiento para él

Dulce Xerach dijo...

Gracias canario, al menos estamos de acuerdo en eso:Adán Martín era un político especial.Fue un jefe excepcional y creo que tuvo a Tenerife primero y Canarias después de la cabeza de una manera clara,tenía visión de futuro, una misión, lástima que no siempre encontrara compañeros adecuados de camino que supieran seguir su ritmo.

Y sigue siendo una persona muy especial que está pasando por un momento personal muy complicado.

Ofelio V dijo...

Hay temas esencias para Canarias como es este de la reconversión política pero Dulce reconoce que ningún partido, ni siquiera UPyD están por la labor.

lluviaen dijo...

Lo que iba a decir yo, ya lo has dicho tú Dulce. Lo normal es que los políticos se rodeen de gente mediocre que no les haga sombra, la excepción es lo de Adán.

Nuestros "representantes" en el parlamento los eligen los partidos , sean del signo que sean. Así que desde el momento en que depositas la papeleta en la urna ya has abdicado de tu libertad.


Yo también estoy de acuerdo con los que afirman que las listas abiertas no solucionan nada. Y no solamente no son un primer paso, sino que son un paso atrás, porque permiten la propaganda insidiosa de que "puedes elegir a tus representantes", cuando lo único que permiten es cambiar de sitio a los que el partido previamente ha elegido por ti. Y que por supuesto, deben su cargo al partido, al que van a obedecer fielmente, porque si no lo hacen van a la calle. No se deben a los electores.

El problema seguiría siendo el mismo; Que no hay elecciones separadas para el poder legislativo y para el poder ejecutivo. Con lo que; No separación de poderes=no democracia.

El ejemplo clásico del constitucionalísmo moderno es la constitución de los Estados Unidos de América.
Ya se que a muchos el solo hecho de nombrar a los USA le produce reticencia, como mínimo. Y a mi incluido, hay muchas cosas de la política norteamericana que no comparto en absoluto, como la financiación de los partidos. Pero como lo cortés no quita lo valiente, no por que tengan cosas muy criticables, es menos admirable la labor de los llamados padres de esa constitución; Los Hamilton, Madison, Jay, etc. Esos hombres hicieron una labor político-intelectual colosal, poniendo en práctica lo que los griegos (y despues Locke y Montesquieu) solo habían dado forma en teoría, y no del todo.
Alexander Hamilton, James Madison, o John Jay serian considerados hoy en día unos "rebeldes revolucionarios" por muchos. Unos "utópicos" demasiado adelantados incluso para nuestra época. Y si vieran en lo que se ha convertido USA vomitarían. Aunque por otro lado, después de vomitar, no se sorprenderían demasiado al ver que lo que ha evitado que los norteamericanos se maten entre ellos o hayan degenerado en un sistema tiránico (como ha pasado en varios países de Europa en el siglo XX) es el legado político que ellos dejaron. No es que los norteamericanos sean muy inteligentes, es que esos hombres fueron más inteligentes, y nobles, que todas las generaciones que les han sucedido.

Junto con la constitución, su obra cumbre es El Federalista. Ese solo texto, recopilación de artículos en los periódicos de Nueva York de la época en que debía aprobarse la constitución, (NY era reacia a la "nueva"constitución federal que limitaba el poder de la clase política. Con lo "progresistas" que son ahora!) ese solo texto basta para explicar la mayoría de las dudas de como debe funcionar una democracia seria y verdadera. Y como detectar la falsedad de los supuestos sistemas democráticos que en realidad no son más que oligarquías liberales.

lluviaen dijo...

Lo que iba a decir yo, ya lo has dicho tú Dulce. Lo normal es que los políticos se rodeen de gente mediocre que no les haga sombra, la excepción es lo de Adán.

Nuestros "representantes" en el parlamento los eligen los partidos , sean del signo que sean. Así que desde el momento en que depositas la papeleta en la urna ya has abdicado de tu libertad.


Yo también estoy de acuerdo con los que afirman que las listas abiertas no solucionan nada. Y no solamente no son un primer paso, sino que son un paso atrás, porque permiten la propaganda insidiosa de que "puedes elegir a tus representantes", cuando lo único que permiten es cambiar de sitio a los que el partido previamente ha elegido por ti. Y que por supuesto, deben su cargo al partido, al que van a obedecer fielmente, porque si no lo hacen van a la calle. No se deben a los electores.

El problema seguiría siendo el mismo; Que no hay elecciones separadas para el poder legislativo y para el poder ejecutivo. Con lo que; No separación de poderes=no democracia.

El ejemplo clásico del constitucionalísmo moderno es la constitución de los Estados Unidos de América.
Ya se que a muchos el solo hecho de nombrar a los USA le produce reticencia, como mínimo. Y a mi incluido, hay muchas cosas de la política norteamericana que no comparto en absoluto, como la financiación de los partidos. Pero como lo cortés no quita lo valiente, no por que tengan cosas muy criticables, es menos admirable la labor de los llamados padres de esa constitución; Los Hamilton, Madison, Jay, etc. Esos hombres hicieron una labor político-intelectual colosal, poniendo en práctica lo que los griegos (y despues Locke y Montesquieu) solo habían dado forma en teoría, y no del todo.
Alexander Hamilton, James Madison, o John Jay serian considerados hoy en día unos "rebeldes revolucionarios" por muchos. Unos "utópicos" demasiado adelantados incluso para nuestra época. Y si vieran en lo que se ha convertido USA vomitarían. Aunque por otro lado, después de vomitar, no se sorprenderían demasiado al ver que lo que ha evitado que los norteamericanos se maten entre ellos o hayan degenerado en un sistema tiránico (como ha pasado en varios países de Europa en el siglo XX) es el legado político que ellos dejaron. No es que los norteamericanos sean muy inteligentes, es que esos hombres fueron más inteligentes, y nobles, que todas las generaciones que les han sucedido.