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viernes, 24 de octubre de 2014

La maravillosa respuesta de Frank Gerhy a los que hablan sin saber sobre la "arquitectura espectáculo".

El maravilloso y flamante Frank Gerhy, a sus 85 años puede permitirse lo que otros desearíamos hacer y no podemos cuando oímos hablar despectivamente del Auditorio de Tenerife, del TEA, o del Tanque o del Magma, por citar solo algunos edificios que han cambiado para siempre la isla de Tenerife

Y es que Gerhy, en la rueda de prensa como Premio Principe de Asturias de este año 2014 ante la pregunta ¿Cómo responde usted a los que le acusan de practicar la arquitectura-espectáculo? Tuvo una respuesta sin precedentes: un dedo en señal de algo así como un corte de mangas (por ser prudente).


Y aunque con ese gesto quedó todo perfectamente claro tuvo la gentileza de explicarlo también con palabras diciendo: 
"Déjeme decirles una cosa. En el mundo que vivimos, el 98% de lo que se constuye y se diseña hoy es pura mierda. No hay sentido del diseño, ni respeto por la humanidad ni por nada. Son malditos edificios y ya está. De vez en cuando, sin embargo, hay una pequeña cantidad de personas que hace algo especial. Son muy pocos. Pero ¡dios santo!, déjenos en paz. Nos dedicamos a hacer nuestro trabajo. No pido trabajo. No tengo publicistas. No estoy esperando que me llamen. Trabajo con clientes que tienen respeto por el arte de la arquitectura. Por lo tanto, no hagan preguntas estúpidas como ésa".

¡Sí, señor, bravo por Gerhy!

jueves, 9 de octubre de 2014

4 años sin Adán y nada es igual


Mañana 10 de octubre es la fecha fatídica. 

El 10 del 10 del 10 perdí al mejor amigo y al mejor maestro. 

Muchos perdimos a alguien que sentíamos valioso. Sigue siendo como un metal precioso, inestimable, admirable, porque nos dejó su enseñanza. Me siento discípula de sus ideas, y sobre todo de su estilo: trabajo, trabajo y trabajo y no creerse nunca que uno está por encima de los demás. Lo seguimos echando de menos todos los días pero los días 10 especialmente. Su valor se incrementa cada día que pasa en comparación con todo lo que ha pasado después, poco a poco, en la distancia, con los años, cada día queda más clara su labor inmensa. Desde aquí mi tributo personal a todo cuanto hizo. Eramos pocos los que estábamos en aquella sintonía y luchábamos por hacer las cosas cada día mejor. Eso nos enseñó: a hacer bien lo que había en hacer, siempre, en cada momento. Y pasarlo bien siempre que fuera posible. Compartirlo todo, discutirlo todo, intentarlo todo.




*En las fotos celebrando uno de sus cumpleaños entre amigos y familia. Celebrando su vida.

viernes, 3 de octubre de 2014

MANIFIESTO SOBRE EL FUTURO DEL CIRCULO DE BELLAS ARTES DE TENERIFE

Los candidatos a presidir el Círculo de Bellas Artes de Tenerife y su Junta Directiva hemos hecho público un manifiesto sobre nuestras intenciones futuras que comparto aquí con todos mis lectores:


"A la atención de los socios del Círculo de Bellas Artes y de quien pueda interesar.

Los abajo firmantes, miembros todos de la única candidatura existente para la Presidencia del Círculo de Bellas Artes de Tenerife y su Junta Directiva

MANIFESTAMOS

Explorando las formas de los espacios culturales a lo largo de la historia, encontramos que los formatos circulares marcan una manera de reunión iniciática utilizada desde los inicios de la vida en sociedad. Si repasamos algunas muestras de las antiguas civilizaciones, vemos espectaculares espacios de características, necesidades, evolución y relación con la cultura. A modo ilustrativo sirvan el monumento megalítico británico de Stonehenge, los teatros y anfiteatros de Grecia y el Coliseo de Roma, todos ellos con una tipología en planta de forma circular.

Que siendo conscientes de la rica historia de esta institución  pretendemos analizarla y preservarla.

Que el Circulo de Bellas Artes de Tenerife nació como un espacio que buscaba la pluralidad de las artes y tiene que intentar que esa pluralidad sea más visible.

Que el Círculo de Bellas Artes debe ser un espacio abierto a todo pensamiento, un espacio para la creación y la difusión de la cultura, contemporáneo y que intente estar siempre a la vanguardia.

Que el Círculo es más que un edificio pero también se trata de una construcción simbólica, por cómo se gestó y por cómo se ha ido convirtiendo en parte del patrimonio cultural de la isla. Nuestra nuestra intención es recuperar el uso de todo el mismo.

Que el Círculo de Bellas Artes debe ser más un espacio de colaboración con otras entidades culturales que de confrontación o competencia.

Que el Circulo de Bellas Artes debe ser una importante puerta  abierta a los cambios que se están produciendo en la sociedad.

Que el Círculo de Bellas Artes tiene que apoyar a los artistas noveles especialmente y permitirles su libre y transparente participación.

Que esta candidatura desea que crezca en calidad y cantidad la participación de los socios.

Que queremos promover una cultura aún más independiente y hacer accesible el conocimiento del arte así como alentar nuevas iniciativas.




Que queremos crear una red de artistas, asociaciones culturales e individuos que funcione como un foro dinámico de ideas, experiencias e intercambio.

Que queremos contribuir a la construcción de un futuro sostenible para el sector cultural independiente.

Dulce Xerach Pérez
Nieves Duque Gómez
Patricia Masset Paredes
Elena Pérez Oramas
José Jiménez Valladares
Carlos Belda García
Dolores Camprubí Domenech
Ana Sánchez Gijón.
Francisco Fariña Samblás
Carlos Vílchez Negrín
Ana Hardisson Rumeu,
Helena Romero Campos
Arsenio Pérez Amaral"


sábado, 20 de septiembre de 2014

El riesgo de hablar y el miedo a lo Robespierre: Sobre la sentencia del Mamotreto otra vez.

Personalmente he tenido mucha suerte, pues después de 16 años en política me he ido sin ningún problema judicial. Han sido años duros pero además de dedicar muchas horas y mucho trabajo a intentar hacerlo bien, he tenido suerte. Otros compañeros que entraron en política con la misma intención sincera de prestar un servicio a la sociedad han salido peor parados. No puedo dejar de sorprenderme día tras día ante el silencio total y absoluto de toda la sociedad frente a la injusta sentencia sobre la playa de las Teresitas y el Mamotreto. Es como si toda la sociedad de Santa Cruz se hubiera confabulado para callar a pesar de la honda conmoción que ha causado en muchos de nosotros. En el antiguo código de Santa Cruz de comienzos de la democracia estas cosas no hubieran ocurrido y voces más fuertes que la mía se habrían alzado y concienzudamente toda la sociedad habría combatido con coherencia, acción y decisión por una justicia mejor.

Pero la moral de estas primeras décadas del siglo XXI está siendo muy diferente, y prima el silencio sobre la posibilidad de decir crudas palabras que puedan ofender a alguna jueza o a alguna fiscal de inofensivo aspecto pero capaces de actuar como conspiradoras al servicio de un descabellado fin: acabar con políticos elegidos democrática y libremente por la población a través de la destrucción de su reputación utilizando, con un estilo más vil que el de Robespierre, la herramienta de la justicia.

Así, y con estas terribles premisas, ha ganado la nueva fuerza dominante, el interés tergiversador, el deseo irrefrenable de acabar a toda costa con unas personas, con una idea, un proyecto, una imagen, una ilusión política y democrática. Ha ganado la avidez de ahogar hasta la más absoluta ruina al menos a unos cuantos de  los que intervinieron en el proyecto, a los más simbólicos, y a otros que simplemente tuvieron la mala suerte de pasar por allí en el momento inapropiado.

En este caso, el bando de Robespierre consiguió aliarse, constituir una fuerza poderosa, a la que de alguna forma estamos voluntariamente sometidos por un miedo estúpido, por un temor reverencial, con la estúpida convicción aceptada de cara afuera, de que sin su presencia soberana -la de la Justicia- se produciría el caos de la mano y conducta de la debilidad propia del ser humano.

Pero la debilidad no está ahí. El problema está en nuestro miedo, está en la propia temerosa debilidad de los que deben actuar como contrapunto y defender la inocencia de los acusados y no lo hacen, cuando por lo menos deberíamos preguntarnos por qué tenemos a este sistema, que es tan imperfecto como la propia sociedad, y que a veces no es capaz de impartir la justicia y no hacemos nada por que cambie. ¿Por qué callamos ante la evidencia de tantos errores?

Ahora parece que la democracia consiste en lo contrario de los principios democráticos originales, ahora parece que son los fiscales y jueces los que tienen el derecho humano -y parece que hasta divino, cuando te dejas impresionar-, para poner orden en las cosas y para castigar. 

¿Cómo hemos podido llegar hasta donde estamos? ¿Cómo se ha ido urdiendo toda esta trama -la única trama real en esta absurda historia de Las Teresitas-?


Pues es aparentemente muy fácil: porque claro, siempre hay algún enemigo que espera, siempre hay quien sabe estar en esta situación, conducir en el proceso, llegar a su fin… con independencia de la realidad de los hechos y de la imputabilidad realmente aplicable.

Entonces se traza una estrategia y comienza a ponerse lentamente en marcha: se constituye una asociación. Se presenta una denuncia… curiosamente hasta puede preceder a que lo denunciado se haya producido..

Luego se elabora la historia de los hechos… se novela una posible trama inventada, se le da forma jurídica, se dejan fuera piezas significativas a las que no se quiere perjudicar, pero que han intervenido necesaria y decisivamente… y esta historia novelada, que se elabora modificando los hechos y circunstancias en el tiempo  en función de su encaje para mejorar el sentido del relato que se desea, interpretando, con la libertad propia de un escritor de ficción, los hechos reales en los que parece basarse hasta desfigurarlos cambiando una cosa por otra… cambiando su verdadero significado…

Luego se aportan unos peritos con la formación “precisa” y necesaria en esa ocasión, en este caso formación en urbanismo, para informar dispuestos a ensuciarse las manos por nada, hasta que, poco a poco, con el paso de los meses, las noticias a medias, los titulares tergiversados, lo que es una cosa se convierte en otra.

Los hechos se representan y bordan por encima de la precisión y el conocimiento científico, mientras la interpretación correcta es despreciada porque no importa, lo que importa es que la trama se sostenga, que nos mantenga en ascuas.

Si hay que buscar un móvil, pues este está en “nuestra convicción”, la de la juez, y esa convicción le permite culpar o exculpar desde ella, sin necesidad de ninguna argumentación probatoria, sin necesidad de ninguna evidencia. Con total injusticia y una asombrosa capacidad impulsiva y desorbitada de imponer sus tesis para cumplir con sus metas,-en el uso de la justicia-, sus propias metas regeneradoras, expresadas ya reiteradamente y cada vez de forma más vehemente y desproporcionada, promovida e impulsada por una fuerza vital que parece iluminar una suerte de misión redentora.

Lo peor no es que nos tropecemos en la vida con alquilen así, que no es la primera vez en la historia que sucede, lo peor es nuestro silencio (sí, el nuestro, el de tantos abogados, notarios, procuradores, los buenos políticos, los alcaldes y concejales actuales implicados, los técnicos y académicos que comentamos por las esquinas la injusticia que supone esta sentencia, meneando la cabeza como si no pudiéramos hacer nada más que lamentarnos), lo peor es que esta absurda situación no tiene el contrapunto necesario en la ponderación y objetividad, no existe en la misma el respeto necesario a los derechos básicos a la presunción de inocencia, a la evaluación correcta y ponderada de las pruebas, a su análisis y contraste de manera que permita resoluciones justas. Eso es lo peor. 

Ese silencio nuestro es el que permite que las sentencias que se van sucediendo, los procesos que van caminando,  solamente respondan a los deseos y afán desmesurado de ganar, de victoria, sin detenerse un instante a pensar en el juramento que hicieron de defender la verdad y la justicia, comportándose con la misma deslealtad a la democracia que cualquiera que falle a la misma en otras circunstancias, permitiendo así que se pierda el sentido de justicia. No importan las víctimas, no importa nada, solo ganar.

SI UN ARQUITECTO PUEDE HACER UN AEROPUERTO... TAMBIÉN PUEDE HACER UN PUERTO.




Tengan aquí un adelanto de lo que mañana se publicará en mi colaboración semanal con las páginas culturales de El Día en las que trato abordar cuestiones ligadas con la arquitectura desde una perspectiva diferente a la crítica arquitectónica para la que aun no me siento capacitada, pero si me siento con fuerzas para intentar llegar al corazón de todos los que tienen algo que hacer o decir para que los lugares donde vivimos sean mejores y funcionen mejor.  Nos los merecemos todos. 

Así que, adelantándome a mañana, donde recordaré una de las grandes ideas (ahora olvidadas por sus sucesores) de mi maestro Adán Martín, quisiera enseñarles aquí algunos de los aeropuertos diseñados por arquitectos que últimamente me han llamado la atención.

Mestia Airport by J. Mayer H.
This airport building located in the medieval town of Mestia, Georgia is much smaller than the one in Kutaisi, but was remarkably designed and constructed within 3 months.


The structure comprises two branches that curve up towards the sky and serves the local ski resort. Both terminals were built as part of a major regeneration project in Georgia, which is investing in architecture to rebrand itself.



Berlin architects J. Mayer H. have completed this airport building in the medieval mountain town of Mestia, Georgia.


 Otro aeropuerto con un proyecto que tiene en cuenta su paisaje es este proyectado para el Círculo Polar Ártico.
Architects Narud Stokke Wiig of Norway and Haptic of London have completed a feasibility study for a new international airport just outside the Arctic Circle in Norway.




The design takes its inspiration from a nearby mountain range and the local vernacular architecture.