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lunes, 30 de julio de 2012

La gente perdona los errores, pero no la mala intención.

 “La gente perdona los errores, porque los errores suelen ser cosas de la mente, del juicio. Pero no se perdonan fácilmente los errores del corazón, la mala intención, los malos motivos, la justificación que por orgullo pretende encubrir el error”. Stephen Covey.

miércoles, 18 de julio de 2012

The tank, the original one, in Tenerife, 15 years of culture


Hoy que se abren The tanks en la Tate Modern de Londres, les invito a todos a la fiesta de 15 aniversario del primer tanque cultural, El Espacio Cultural El Tanque de Tenerife.

Será el día 27 de julio, pues ese mismo día pero en 1997 celebramos en "Los ingleses, los ingleses", como primera actividad cultural. Es curioso como la historia se repite, y ahora son los ingleses, de la mano de Herzog y de Meuron, que vieron la idea en Tenerife hace años, los que inauguran una iniciativa igual. Una iniciativa que ha sido muy bien recibida en Londres esta mañana por todos medios de comunicación y los agentes vinculados a la cultura.

Recuerdo aquella visita que hice con Herzog a El Tanque cuando él estaba diseñando el TEA, ya entonces me comentó que le había inspirado una idea para la TATE MODERN y sus tanques y que ahora ve por fin la luz. Felicidades a la Tate y sobre todo felicidades a todos los que participaron en el sueño de salvar de la demolición al espacio cultural El Tanque de Tenerife.

Por desgracia Tenerife no es Londres y la crisis nos tiene las manos atadas pero lo importante es que el tanque siga en pie esperando tiempos mejores y dejando que la cultura viva y la imaginación entren y se muevan con libertad entre sus paredes y columnas de hierro.


martes, 3 de julio de 2012

Una mala experiencia en dos aeropuertos italianos: Pisa y Florencia.




En un tiempo en que se da por descontado que países como Italia o España tienen su “reputación” en entredicho por la fuerza de la crisis, he tenido una experiencia el pasado fin de semana en dos aeropuertos italianos que me ha hecho pensar en lo injusto de la situación: si nos fijamos en dichos dos aeropuertos, y su nivel y eficiencia de servicios, llego a la conclusión de que Italia, por su dejadez, debería estar peor en cuanto a la crisis económica, por lo que tal vez existe algo más que se nos escapa relativo a lo que ha ocurrido en España recientemente.

Se supone que debemos adelantarnos a los cambios, ir por delante de los acontecimientos y pensar a largo plazo en el futuro que queremos para el sector turístico y qué papel queremos jugar. Se supone que esto es así igual en Italia (que se supone que está a años luz de España) y en nuestro País, pero a la hora de la verdad me he tropezado con dos aeropuertos, Pisa y Florencia que –por ejemplo- tienen sus parking de los Rent a Car en el quinto pino (literal) y por lo tanto dificultan mucho la vida del viajero (además de tener un sistema de vans supuestamente instantáneo que no lo es tanto, pues en el aeropuerto de Pisa nos hicieron esperar más de 15 minutos, cosa que si uno viaja por trabajo no es poco), tanto a la llegada como a la salida (sobre todo, pues se corre el riesgo, al no saberlo, y nadie advertirlo, que puedes perder el vuelo como no sean lo suficientemente precavido de ir al menos con más de media hora de margen con respecto al tiempo establecido como necesario para llegar al aeropuerto antes de la salida del vuelo).

Sin embargo, el aeropuerto de Pisa me pareció curioso y muy cuidado y confortable por fuera y con interesantes tiendas (mucho más interesantes que en Canarias, por citar un ejemplo que conozco bien), y el aeropuerto de Florencia tenía una interesante zona de compras (mucho mejor que la de la T4 de Madrid, por citar otro ejemplo) pero ¿de qué te sirve si has tardado tanto en facturar que no te da tiempo de parar en ninguna tienda? Es más ¿de qué les sirve a ellos?

Pero no solo eso, sino que pensando en lo que se repite en todas las cumbres europeas sobre el valor de la productividad de los trabajadores en la competitividad ( en general, y turística en los países del sur en particular ) y en la importancia de la productividad desarrollo del nivel de vida de un país tengo que contarles otra experiencia de este fin de semana: y es el relativo al caos, desorden y falta de la mínima organización en las colas para facturar ALITALIA, increíble, al lado de mi experiencia con los aeropuertos españoles, si les tuviera que poner una nota general la nota para España sería un 8 frente a un 3 –por ser generosa- a los de Italia.

Supongamos que estoy en lo cierto en todo esto y que no fue una casualidad de un fin de semana raro, de comienzo de ciertas vacaciones, de final de liga Europa entre Italia y España y que esto es lo habitual (no estoy segura porque en el aeropuerto de Venecia no suelo tener esta sensación, y es el que más conozco de ese país que adoro), pero supongamos que es lo habitual. Si es así ¿cómo es posible que ese país funcione? Si extrapolamos lo que ocurre en los aeropuertos al resto ¿cómo es posible que en España estemos más hundidos en la crisis que en Italia? Se que puede parecer una reflexión poco profunda pero llegué a la conclusión de que es muy injusta la fama que tiene España en la actualidad. Menos mal que el futbol nos ayuda un poco… (digo yo que algo influirá).

Solo una reflexión personal… que conste que adoro Italia, creo que su cultura es superior a la nuestra, y está realmente impregnada en todo lo que hacen, en cuidar su paisaje e historia mejor que muchos, a pesar de sus defectos, pero no entiendo porque la crisis y la fama de España es peor. No lo entiendo.


In Defense of Big Data and Political Ad Targeting



*From http://personaldemocracy.com and TechPresident.
Jordan Lieberman is CampaignGrid's managing director. Megan Cellucci is CampaignGrid's senior digital strategist.
In his recent op-ed in techPresident, David Parry, an assistant professor for emerging media at the University of Texas at Austin, expressed his view that relevant political advertising is “not very good for the public” and issued an indictment, laced with inaccuracies and misinformation, against those providing tools that help candidates reach voters on issues they care about. Some of this criticism was directed at CampaignGrid, and we would like to set the record straight.
CampaignGrid provides a meaningful service that helps candidates – from frontrunners with heavy campaign war chests to unknowns who cannot afford a meaningful television buy – connect with voters, and we provide this service while remaining committed to being a good data steward.
CampaignGrid’s primary mission is to help candidates reach voters to provide them with information about the candidate’s positions on relevant issues. Yes, the purpose of this is to help candidates win elections. That is how a democratic system works: I tell you what I stand for, and I hope that you will support me and give me your vote.
A voter who receives a relevant campaign ad, on an issue he or she cares about, may become more involved in the political process, may be inspired to learn more about the different candidates and their positions on a range of issues (and can often click-through from the ad to the candidate’s full website for more information), and may feel more motivated to get out and vote.
Relevant advertising campaigns can help engage and inform the electorate – indeed, they can further public discourse – but their primary purpose is to get candidates elected. And, Parry’s conclusions aside, there is nothing nefarious about that.
Voters have received relevant campaign information for at least a generation. Women often receive mailers about women’s issues, and voters with hunting licenses often receive mailers about a candidate’s position on the Second Amendment and gun control. CampaignGrid has used technology to move to the web activities that have taken place over the phone, through the mail, and – most intrusively – door-to-door, for decades. Assistant Professor Parry fails to connect how online advertising is any better or worse than other forms of sophisticated targeting that have been used for years.
CampaignGrid is committed to being a good data steward and to protecting the privacy of individuals, while providing these services. The platform CampaignGrid uses to serve relevant ads to voters does not contain voters’ names, home addresses, phone numbers, email addresses, or other such identifying information.
We work with what is known in the industry as “match partners” to serve ads to computers, not to named individuals. We rely on publicly available data and commercially available data. We do not troll Facebook or other social networking sites. We turn away potential customers who demand names and contact information for voters who are served ads through our platform or who click through to ads we place.
Relevant ad campaigns are playing an increasingly important role in elections. Just as op-ed pieces are written from a particular viewpoint, and placed in publications meant to attract certain readers, relevant advertising campaigns are serving up information where they think it will be best received. This practice does not in any way harm voters who wish to be more informed or who want to engage in political discourse. Rather, this practice serves the critical purpose of helping connect candidates and their ideas with interested voters, supporting our political process and – we hope – helping candidates win elections. And by the way, doing it digitally, versus with mail, saves millions of trees and candidates’ campaign dollars.