viernes, 12 de mayo de 2023

Sobre la importancia del paisaje en los programas electorales.

En esta campaña electoral no he visto a ningún candidato a los Cabildos de Canarias hablando de la necesidad de mejorar el paisaje de las islas. Ese paisaje, picoteado y mal cuidado, en el que parece muy poca gente piensa, y al que Adán Martín daba tanta importancia en el Cabildo de Tenerife.

 

El paisaje es importante tanto para los que habitamos las islas como para los que nos visitan. Por eso me cuesta tanto entender ese desprecio de los particulares y de la mayoría de entidades públicas por cuidar nuestro paisaje, cuidar los detalles, cuidar la belleza natural que las islas nos dan gratuita y generosamente.

 

No se puede hablar de innovación y desarrollo pleno de Canarias sin la belleza natural. Es como si no miráramos las esquinas abandonadas de los barrios, de las fincas, de las carreteras de las islas, ¿es que Rosa Davila o Morales no se dan ni cuenta?


 

La belleza es posible.

 

La belleza es posible, y es competencia básicamente insular. Ningún partido lleva planes de paisaje en sus programas electorales, al menos en los que se han publicado. 

 

La vegetación exuberante de las islas no solo es belleza, es salud, porque, con  un paisaje cuidado, el aire que respiramos es mejor, los colores de las flores nos hacen más felices. El mero hecho de posar la mirada en un entorno lleno de plantas y árboles, caminando u observándolas a través de una ventana, reduce el estrés y disminuye la presión arterial.

 

Cuando estés frente al mar date la vuelta.

 

Es fácil apreciar las vistas mirando hacia el mar pero a veces hay que darse la vuelta y preguntarse por qué hemos construido casas tan feas, por ejemplo, en enclaves tan originalmente maravillosos como el Prix, Radazul, Corralejo, o hasta la Restinga por citar solo cuatro enclaves.

 

Mientras, otros lugares del planeta sí adoptan la arquitectura del paisaje como una disciplina importante. Se implican en el diseño y la planificación de áreas naturales porque saben que mejoran la salud y que al garantizar el cuidado de la vida silvestre, de la vegetación nativa, ayudan a la la reducción de la contaminación del agua, el suelo y el aire.



 

El ejemplo de la Toscana que no hay que imitar sino reinterpretar

 

Tenemos un ejemplo maravilloso: la Toscana. Pero siento temor al citar esta zona de Italia porque algunos políticos podrían interpretarlo como que hay que plantar cipreses. Y no, nada más lejos.  Cada territorio lleva su propia vegetación correcta, su propio paisajismo que no es otro que el respeto y recuperación de nuestra biodiversidad perdida. Cada alcalde o presidente de Cabildo, si se lo propone puede ser el creador de un futuro biodiverso extraordinario.

 

En Canarias no hay que imitar a la Toscana sino reinterpretar nuestra propia biodiversidad exuberante, teniendo en cuenta la vegetación nativa de cada isla. Cualquiera de las plantas autóctonas canarias, tanto en la costa, en las zonas de Tabaibal-Cardonal, como donde crece el bosque termófilo, con infinitas y bellísimas plantas endémicas, tiene una gran capacidad no solo de adaptarse la topografía nativa, sino de absorber dióxido de carbono, minimizar el ruido y la contaminación. Si no lo creen lo pueden experimentar visitando el Parque del Drago de Icod, diseñado con la biodiversidad nativa del hábitat del mágico drago milenario.  Una excepción que confirma la regla. Un buen ejemplo a seguir,  decía el otro día el gran botánico canario Wolfredo Wilprett.

 

Si tan solo una de las islas gestionara bien el paisaje mejoraría exponencialmente todo su potencial. Se obtendrían multiples beneficios sociales, económicos, medioambientales y culturales, en cada isla en función de la capacidad poblacional y de innovación y competitividad, a los beneficios que aún tiene Lanzarote, que aún vive de las rentas de Cesar Manrique, a pesar de estar olvidando lentamente sus enseñanzas, entre los que se encuentra el reconocimiento mundial, la mejora y resistencia frente al cambio climático, y una mejor preparación para las emergencias que están por venir. 

 

Todos los canarios sabemos, o al menos a los que nos gusta transitar los senderos de las islas, que caminar en un entorno natural mejora no solo la salud, sino que aumenta el buen humor, la atención, la memoria, y la creatividad. Si investigan un poquito encontrarán que existen estudios científicos contrastados que confirman todo lo anterior.

 

El cuidado del paisaje es parte imprescindible en el cambio necesario del modelo turístico de Canarias. Cuestión sorprendentemente ignorada.

 

En unas islas turísticas, que siempre, con suerte, serán turísticas, aunque cambiemos el modelo, la naturaleza y su cuidado integral, aumentará nuestro valor. Es más, el paisaje, y su cuidado, es parte de ese cambio necesario. Sin un buen paisaje no hay cambio turístico posible. No me voy a extender, pero ninguno de los turistas que queremos captar, los más respetuoso, los que  invierten más en Canarias, y estropean menos las islas, vendrá a Canarias si el entorno natural no está hiper cuidado.

 

Pero mientras escribo este artículo resulta que el paisaje no se cuida, ni se mira, y hoy por hoy, los bosques termófilos son los más desconocidos de Canarias en parte porque son los que peor se conservan. 

viernes, 18 de noviembre de 2022

Street Style in Venice Biennale 2022 (Venecia, Bienal de Arte)

 Sigue siendo fascinante observar a la fauna que se acerca cada año a la Bienal de Venecia que finaliza este próximo 27 de noviembre































sábado, 11 de septiembre de 2021

Street style in Venice architecture biennale 2021

 A efectos de street style no es kilo mismo ir a la inauugraciión de la bienal que meses después, pero aquí está Venecia de nuevo, llena de gente con ganas de aprender de arquitectura, de cultura, de sabiduría, de cambio climático, de como viviremos juntos en el futuro.

























sábado, 29 de mayo de 2021

Tengo que confesar algo muy íntimo: tengo una doble vida...


Sí, tengo una doble vida como podrán ver en este video. A veces incluso triple... y todo por culpa de la literatura, por ser una mujer escritora, por vivir en España, todo ello me llevó a este lío del que ahora no sé si quiero salir... 

https://www.youtube.com/watch?v=roUP5uVojDM



martes, 29 de diciembre de 2020

Pensamientos de María ANCHIETA


Maria Anchieta es la protagonista de mis novelas negras. Es una policía nacional de origen vasco pero que vive en #Tenerife.

Y a veces cuando escribo yo me convierto mentalmente en maría ANCHIETA. Es difícil no meterme en ese personaje... No sé si a otros escritores les ocurre. Es una sensación extraña porque me olvido de mí misma. Y ahora que estoy escribiendo la cuarta novela me está volviendo a ocurrir. ¿Por qué sucederá eso? ¿les sucede a todos los ·escritores de ·ficción o solo a los de #novelanegra? Así que ahora me siento como María mirando al futuro de un caso que ocurre en Fuerteventura.




lunes, 2 de noviembre de 2020

Pedir perdón.

 Estoy pensando en las cosas que tiene la vida, estoy terminando un libro (no es una novela) cuando en realidad tengo algo mucho más urgente y que no podré hacer aún: pedir perdón a un amigo muy querido por mis imprudencias del otro día. Si lo lee espero que él sepa entenderlo.




lunes, 21 de septiembre de 2020

INFRAESTRUCTURAS CRÍTICAS Y CIUDADES DEL FUTURO

 

 

Es curioso que, en este momento tan tempestuoso, donde el día a día nos sorprende, cuando en Canarias no solo aguantamos las consecuencias de la pandemia, sino otra ola de emigración ilegal, sin embargo, en otros lugares del mundo, en estas mismas circunstancias, o parecidas, este mismo verano, un estudio de arquitectura danés BIG esté diseñando una "ciudad prototipo del futuro" con edificios de madera y vehículos autónomos para la empresa de automóviles japonesa Toyota y que lo hayan presentado al público  estos meses. ¿Son infraestructuras críticas para el futuro?

 





La llaman Woven City, y la primera fase de su desarrollo utiliza el patrimonio histórico, eso me gusta, porque parte de una antigua fábrica de automóviles. Cuando finalice la obra dicen que albergará a 2.000 personas que probarán los vehículos, la robótica y casas inteligentes, en lo que BIG llama un "entorno del mundo real". No sabemos qué mundo será ese, porque después de la pandemia igual el mundo se parece más al Walden Dos de Skinner que a lo que conocíamos antes. Yo no sé ustedes pero la pandemia me rompió la vida en dos, la de antes y la de ahora, y son como dos ríos paralelos que no sé si se volverán a encontrar, y creo que este proyecto es algo así, como un futuro que quizás será así y empiece desde cero o no, como una oportunidad única para crear un mundo nuevo que Toyota parece que va a intentar. Dice BIG que parte desde cero, pero nunca es así, porque tiene en cuenta todo lo aprendido por ellos y por la humanidad hasta ahora, y porque respeta esa vieja fábrica. 

 

Ese potencial tan inmenso que revelan BIG y Toyota en sus planes para la ciudad del futuro lo sitúan justo debajo del emblemático monte Fuji en Japón, que es para los japoneses como el Teide para los canarios, un emblema, algo mágico, una montaña que da fuerza y llena de energía. No han abandonado sus planes de comenzar la construcción en el 2021, a pesar de la pandemia y quieren hacer una ciudad que esté como entretejida y sea humana a la vez que esté a la última en tecnología. Una ciudad de 70 hectáreas con algunas cosas que no son tan originales pues ya Foster las probó en Dubai como  los vehículos autónomos, aunque aquí se incluyen diseños exclusivos como el Toyota e-Palette. También contiene en su diseño calles más pequeñas, que serán para otros modos de transporte personal, como bicicletas, scooters y, de nuevo, la marca con sus nuevas ideas, el i-Walk de Toyota, y luego un tercer tipo de calle, de la que en la Europa histórica sabemos mucho, será totalmente peatonal. Una ciudad más ordenada que el desorden de nuestras callejuelas históricas, como las del barrio gótico de Barcelona, y no sé si eso me gustará más o menos, seguro que va con la forma de vida de los japoneses.  

 

Hay en el diseño algo impropio de BIG que no logro entender: Los edificios de toda esa ciudad “tejida” se construirán con madera y paneles solares colocados en los techos. ¿Serán esos techos tan feos como los que diseñan actualmente la mayoría de los ingenieros? Espero que no, porque la quinta fachada, la que se ve desde los aviones, desde los satélites y nos llega a través de Google Earth y de las imágenes a vista de pájaro que internet nos regala, también es importante, cada día más. Pero sí me gusta del diseño una vieja historia europea y china, que es la organización de las casas alrededor de patios centrales, conectados por calles y parques peatonales, con toda la vida, y el frescor, y la tranquilidad, que esos patios sabemos en países como Grecia, España, o Italia nos dan.

 

Ingels, la estrella de BIG, lo llama una ciudad porosa, que deja que la economía, la vida social, el comercio y la cultura se entremezclen por toda ella. O sea, nos tejen una ciudad para que la tecnología no nos aísle sino que nos una, para impulsar que conectemos más entre nosotros (cuando podamos volver a tocarnos y abrazarnos). Todo impulsado por una combinación de energía solar, energía geotérmica y tecnologías ligadas al uso del hidrógeno. Me gustaría viajar pronto a verla hecha realidad.