Se ha producido un error en este gadget.

lunes, 17 de marzo de 2014

La peor novela negra: el caso de la sentencia del mal llamado "mamotreto". Isla de Tenerife. Cosas que ya se pueden contar 11.



Una constante muy interesante de la novela negra europea es la denuncia de las injusticias del sistema judicial, cuestión largamente postergada en nuestro continente y que ayudaría a construir unos Estados donde la justicia fuera realmente efectiva en más casos que en la actualidad.

Las novelas negras son un reflejo de las costumbres sociales contemporáneas y este es uno de los rasgos más atractivos del relato detectivesco: muestran y exploran la situación de la sociedad, las consecuencias de la ira, la envidia y la venganza y miran desapasionadamente todos estos hechos.

Si algún escritor de novela negra analizara la sentencia del caso "mamotreto" llegaría sin duda a desentrañar como la envidia y la sed de venganza sin razón se han infiltrado en la misma hasta conducirnos a un callejón aparentemente sin salida. 

Si pensamos en nuestro Estado de Derecho hoy día no tenemos más que reconocer que estamos inmersos en una casi total incompetencia burocrática: la clase gobernante está puesta en entredicho, el sistema educativo produce decadencia, el sistema judicial no funciona, la clase empresarial intenta -simplemente- escapar sin implicarse y los mejores talentos tienen que emigrar

Vivimos en un país donde -cada vez más- los aparatos burocráticos (públicos y privados) ensalzan y premian sus propias calamidades con su inercia de cíclicos errores que parecen sostenidos y perdurables en el tiempo. 

Aún así siempre queda la esperanza de toparnos con algún Robin Hood o con alguna Juana de Arco que quiera que la justicia quede at the end por encima de todo lo demás. La esperanza de gente que luche de verdad por la justicia. 

Ahora tenemos una oportunidad en este concreto caso: ¿Sabrá la próxima instancia resolver este caso con la misma capacidad deductiva que los grandes investigadores de la historia?

¿Utilizará esa instancia una metódica racional? ¿seguirá un minucioso proceso de documentación eficiente y veraz o se dejara llevar por el relato irreal, insuficiente, incongruente y hasta distorsionado en su secuencia temporal que se ha elaborado hasta ahora? Estoy segura de que cualquier buen investigador (en el sentido amplio del término) y cualquier juez que se precia, abandonará la perseverante actitud  de soberbia y los deseos inconsecuentes de ganar que han perseguido el caso hasta ahora.  

Desde una perspectiva serena ¿sabrá desentrañar la verdad y actuará libremente en busca de la verdad si la presión ni la necesidad de poner paños calientes? 

¿No merecen cada uno de los acusados, e inculpados por la Jueza de primera Instancia un análisis menos contaminado de su situación personal en los hechos juzgados? 

En este caso seguro que desde un análisis sosegado y menos contaminado podrá contestar mucho mejor, a la cuestión de por qué determinados hechos, propios del fuero administrativo, han sido juzgados por la vía penal, ¿o se quedará en las formas sin entrar en el fondo? ¿Podrá realmente y querrá reconducirlo?

Ojalá una segunda instancia sepa reconducir el relato de lo acontecido, ajustarse a los hechos probados, y ser -de paso- un bálsamo para esta sociedad que aspira a saber a qué atenerse, aspira a la justicia de verdad. 
  
Hasta ahora no ha sido así, al contrario, la Sentencia en primera instancia del caso "mamotreto" descansa sobre la conexión que se le ha querido dar con la cuestión de “Las Teresitas” (la compraventa de parcelas pendiente de enjuiciamiento penal), lo cual ha contaminado el enjuiciamiento de hechos que nada tienen que ver con ella, afectando gravemente el relato de una actuación administrativa perfectamente normal que en este caso se criminaliza.  

En la opinión final de quien les habla, como abogada, deduzco de su lectura que la Sentencia asume prácticamente la acusación formulada por el Ministerio Fiscal, sin pruebas, y basada solo en indicios proporcionados por personas con evidente  parcialidad- , a pesar de toda la actividad probatoria posterior, que es tergiversada y no valorada. 

La Sentencia parece olvidarse de forma incomprensible de que nuestro sistema judicial está basado en la presunción de inocencia y en que nadie es culpable hasta que se demuestre –pero de verdad- lo contrario. Y esta deducción lo único que da es miedo, rabia, tristeza, desilusión... y al final ganas de luchar hasta que se sepa toda la verdad, cueste lo que cueste.




15 comentarios:

Wendi P dijo...

Trato de mirar este caso con distancia pero la verdad es que yo tampoco entiendo la sentencia.

Anónimo dijo...

Es verdad.

José. Luis Rivero dijo...

Dulce, a la mayoría de la gente no le importa ser justa o injusta. Sobre todo los que están en puestos de responsabilidad públicos o privados; sólo piensan en medrar ellos/ellas porque en eso no hay diferencia de género.

Nicolás Martinez dijo...

No es la primera vez que la Justicia es tan injusta. Ni será la última. Pero estoy contigo: necesitamos un montón de Robin Hood que luchen por mejorar la situación. Gracias por tu post, es muy inspirador. Lamento la situación en que se encuentran los condenados, que en este caso son las víctimas de esa mala justicia.

Tinerfeño azul dijo...

No creo que estés afirmando que nada en la justicia funciona.

Dulce Xerach dijo...

Claro que no querido tinerfeño: la justicia a veces sí funciona, por supuesto. Hay jueces muy muy buenos y competentes, pero como pasa en todas las profesiones también hay otros muy malos y poco profesionales.

Me gustaría que de alguna manera pudiéramos tener un índice de la reputación de los jueces en función de las veces que han sido rectificados por instancias superiores y que ello influyera en su futuro al igual que influye en las personas que juzgan.

Tinerfeño azul dijo...

Me encanta esa idea del ÍNDICE DE REPUTACIÓN de los jueces! Podríamos tener la iniciativa de crearlo!

Ramón L dijo...

Yo también me sumo a lo de crear un Indice de Reputación para jueces. Si un juez se equivoca y envía a inocentes a la cárcel eso debería estar contabilizado, tal vez nos sorprenderíamos con las estadísticas.

Martina Padrón dijo...

Cuando dices que: "Vivimos en un país donde -cada vez más- los aparatos burocráticos (públicos y privados) ensalzan y premian sus propias calamidades con su inercia de cíclicos errores que parecen sostenidos y perdurables en el tiempo." me siento tan identificada. Qué pena el panorama. Estoy de acuerdo contigo, la sentencia del Parking de la Playa de las Teresitas es muy injusta. No tiene sentido.

Alguien que conoce dijo...

Para mi que este caso le ha quedado grande a la Jueza con tanto juicio paralelo en la prensa y declaraciones politicas de los detractores de la obra, saltandose la presuncion de inocencia y se ha plegado al sospechoso interes de la fiscal en que se demuela el mal llamado mamotreto. En el juicio, cuando un testigo no se ajustaba a lo que queria oir, llegó a decir cosas como "parece que a usted le gusta el edificio". No tuvo en cuenta cuando algunos peritos y testigos dijeron que lo construido era autorizable y por tanto legal. Gracias Dulce por poner algo de cordura entre tanto disparate y esperemos que la Instancia superior con serenidad, profesionalidad e imparcialidad corrija el desaguisado.

Anónimo dijo...

Divaga y divaga hasta el infinito y no aporta nada a la cuestión objeto de su post. Sólo puede hallarse en su artículo una defensa soterrada a quienes la pusieron en la órbita política y a los que, parece, les debe mucho.

Dulce Xerach dijo...

Estimado último anónimo, aún no he empezado a desmenuzar la sentencia, lo se. Pero lo haré próximamente y espero satisfacer su interés.

M Angeles dijo...

Dulce, los jueces no dan a basto, les cae todo a ellos encima, no es justa tu crítica.

Anónimo dijo...

Puede que algunos no den a basto pero la señora que redactó la sentencia del mamotreto se fue un mes sabático a su casa a escribirla. Pagada por todos. Necesitaba inspirarse ya que no podía basarse en hechos reales si quería condenar a los que condenó.

Uno que sabe más sobre la sentencia sobre el Mamotreto dijo...

Dulce, está bien que pongas este blog a disposición de esta tema, efectivamente, cuanto más se analiza la sentencia más razones se encuentran para temer profundamente a la justicia, pues si se ha podido redactar una sentencia tan injusta es que otras más también pudieran serlo. Por ejemplo si nos fijamos en lo dicho sobre Impacto ambiental, nuevo deslinde, nuevo convenio.

En cuanto adolecer de estudio de impacto ambiental que lo afirma la sentencia: ES ERRÓNEO. Sí que se hicieron los estudios de impacto ambiental y se remitieron a las administraciones que tenían que intervenir a este respecto. Consta en el expediente. Y yo lo viví de cerca.

La sentencia ignora conscientemente toda la documentación “oficial” anterior y la posterior a los documentos que cita, ya que existe una abundante documentación con la relación establecida entre las tres administraciones sobre este asunto que se contiene en el expediente.

Por tanto no se elude la cuestión. Al contrario se solicita a las administraciones supramunicipales si el proyecto debe estar sometido a evaluación ambiental. La administración del Estado se pronuncia en sentido negativo, no así la Canaria, que lo remite a la comisión mixta del convenio interadministrativo que financia el proyecto.

El Ayuntamiento hace los estudios de impacto y de desprendimiento de laderas en el ámbito, los remite a las administraciones supramunicipales, tanto a la canaria como a la estatal.

La Gerencia de Urbanismo encargó el pertinente “Estudio detallado de impacto ecológico del proyecto ejecutivo de ordenación del frente marítimo de la Playa de Las Teresitas” y lo remitió, como corresponde, a la Viceconsejería de Medio Ambiente el 15.02.2005 (con indicación de que el proyecto se había remitido ya previamente), rogándose la máxima diligencia en la tramitación. Y lo remitió igualmente a la Administración de Costas. El Sr. Gerente se dirigió a la Demarcación de Costas de Tenerife por escrito en junio de 2005 en el que, además de cumplimentar requerimiento efectuado por la Subdirección General para la Sostenibilidad de la Costa, lo acompaño de dos ejemplares de la memoria resumen del estudio detallado de impacto ecológico del proyecto.

También se remitió norma interpretativa que estable la innecesaridad del impacto. Dicha norma interpretativa excluye, por sus características, a este proyecto. La norma es de la COTMAC máximo órgano ambiental del G. de Canarias.

En todo caso los estudios de impacto remitidos lo son en la fase previa de la aprobación del proyecto por la administración del estado -Costas- y es esta administración, la que tiene competencia para resolver esta cuestión y es la que aprueba definitivamente el proyecto. Pero todo esto, como tantas otras cosas, la sentencia lo ignora ¿por qué?