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sábado, 10 de septiembre de 2011

LA CULTURA ¿SALVAVIDAS DE EUROPA?

**http://www.elpais.com/articulo/cultura/cultura/salvavidas/Europa/elpepicul/20110910elpepicul_1/Tes :



"El futuro de Europa depende de la cultura", aseguró el pensador polaco Zygmunt Bauman en la inauguración en Wroclaw del Congreso Europeo de Cultura que Polonia organiza con motivo de ostentar, por primera vez, la presidencia de turno de la Unión Europea. "El mundo", añadió, "se está transformando en un mosaico de diásporas, en un archipiélago de culturas". Un archipiélago que, según él, al tiempo que aportan riqueza pueden crear una incomunicación babélica; por eso el escritor y pensador polaco abogó por invertir en sistemas de traducción que permitan confeccionar lo que llamó una "nueva biblioteca de Alejandría".
"Cuando hablamos de innovación", añadió, "pensamos que solo procede del campo de la tecnología, cuando en realidad es el campo de la tecnología el que bebe de las ideas y tendencias que surgen del campo de la cultura". "Hay que atraer artistas a las empresas, para que con su mirada ofrezcan alternativas", añadía. La cultura, además, tiene una dimensión añadida: crea solidaridad entre la gente y esto es lo que ahora necesita Europa.Hay que empezar a dejar de pensar en la cultura como en "una isla autónoma dentro del marco social", señalaba ayer en el mismo sentido el abogado y lobbista cultural Philippe Kern. "En estos momentos hay que situarla en el centro del discurso social y económico de la nueva sociedad", añadía, "y no solo porque actualmente la industria cultural proporciona millones de empleos y supone una parte importante del PIB, ni tampoco porque cuando China quiere desarrollar una economía creativa viene a Europa en busca de talento, sino porque aunque no nos demos cuenta, es nuestro principal recurso económico, como lo sería el petróleo para otros".
Hubo ayer, en Wroclaw, quien insistió en separar o al menos delimitar los conceptos de cultura y arte, aunque tampoco faltaron quienes lo querían difuminar. Para el profesor de Economía de la Cultura de la Universidad de Venecia, Pier Luigi Sacco, las nuevas tecnologías nos permiten llevar encima un entero estudio cinematográfico en un ordenador portátil que no sólo nos ofrece la posibilidad de crear, sino de saltarnos la figura del intermediario y -más importante- producir arte sin necesidad de retornos económicos para financiarlo.
No pensaba lo mismo el director de la Kunsthalle de Viena, Gerald Matt, para quien una cosa es la cultura y otra muy distina el arte que realiza a título individual una persona. Matt apuntó una interesante paradoja para estos tiempos de crisis y deuda, cuando la fiscalidad está sobre el tapete y las grandes fortunas apuntan a un reforzamiento de los mecenazgos en el modelo de Estados Unidos. "El dinero que llega a las instituciones", dijo, "es igualmente público, tanto si llega del Estado a través de los impuestos como si procede de donaciones privadas que, finalmente, son deducciones fiscales y por consiguiente impuestos. En este último caso sucede que es el individuo en cuestión quien decide a qué dedicar los fondos y cómo gastarlos, con criterios personales y en ocasiones muy banales o volubles. Personalmente prefiero que sea el Estado que lo reparta porque tiene una mayor continuidad y neutralidad".
El fotógrafo Oliviero Toscani, maestro de la provocación, no comulgó con nadie: "el Estado es un estorbo", dijo, "una máquina de mediocridad gestionada por burócratas a quienes la creación artística, que por definición es subversiva, les parece un anatema".
Zygmunt Bauman, que ha escrito especialmente para este congreso el ensayo Cultura en el líquido mundo moderno, en el que Polonia se reivindica como la potencia cultural de la Europa del Este, adoptó la figura del viejo sabio que reivindica. Ante el presidente polaco Bronislaw Komorowski y otras autoridades, en el Centennial Hall, un edificio emblemático en la historia de la arquitectura construido a principios del siglo XX por el arquitecto Max Berg, Bauman pidió a los asistentes que dejaran de ver la televisión durante los cuatro días del congreso para no contagiarse del pesimismo. También reclamó la herencia cultural europea como la mejor arma para salir de la crisis. Enlazando con el eje sobre el que Polonia ha articulado su presidencia, el de la diversidad, Bauman ció a Gadamer recordando que la diversidad es el mayor tesoro que Europa puede dar al mundo y a Steiner cuando asegura que el viejo continente morirá cuando deje de prestar atención a los detalles.
En una ciudad emblemática como Wroclaw, que ha sido bohemia, polaca, alemana, parte del Imperio Austrohúngaro, prusiana, alemana y de nuevo polaca, y donde las cicatrices de la última guerra todavía son visibles, Bauman reclamó el viejo espíritu del Imperio Austrohúngaro, al que la ciudad, que entonces se llamaba Breslau, capital de Silesia, perteneció.
De cómo los tiempos han cambiado desde la última guerra que supuso la expulsión de los ciudadanos alemanes y la llegada de polacos procedentes de la parte oriental del país que ganó Bielorrusia, da fe esta anécdota relatada por el alcalde de Wroclaw. A mediados del siglo XIII, los invasores mongoles llegaron a la ciudad, la destruyeron y la saquearon, aunque no pudieron ocupar el castillo. Recientemente, explicó, el embajador de Mongolia en Polonia visitó Wroclaw y en un acto oficial escuchó el relato de aquel bárbaro episodio. Cuando tomó la palabra, en lugar de ofenderse, dijo: "¿Qué importa quién ganó y quién perdió? Lo importante es que fue entonces cuando nos conocimos por primera vez".

13 comentarios:

O. E. dijo...

Puede ser, Dulce Xerach, porque Europa siempre se ha reinventado a sí misma, con dificultades bien es verdad, pero al final siempre ha logrado salir adelante.

violeta dijo...

Inglaterra habría llegado a la bancarrota tras la segunda guerra mundial si estados unidos no le hubiese hecho en 1946 un préstamos de cerca de 4.000 millones de dólares, y de hecho el imperio británico se terminó de deshacer lentamente entonces, pero aún así Londres sigue siendo una de las capitales culturales y económicas más boyantes del mundo. El resto de Europa es similar: París, Berlín, Roma.... La cultura es lo que puede salvarnos de este momento de gran cambio, la pregunta es si alguno de nuestros dirigentes se dará cuenta a tiempo.

Anónimo dijo...

Cuéntaselo a Paulino...

FLORA dijo...

Puede que la cultura salve Europa globalmente pero ¿Territorios como Canarias salvados por la Cultura? Difícil me lo fiáis.

Dulce Xerach dijo...

Puede que en Canarias sea difícil y poco probable pero no es imposible. Creo yo.

Óliver dijo...

Creo que esta desordenada noticia lo único que demuestra es que incluso los más grandes se equivocan. Comparar sistemáticamente "cultura" con la producción artística y la erudición y, a la vez, reivindicarla como útil dentro del sistema capitalista es bastante paradójico.

Dulce Xerach dijo...

hola Oliver, ¿ en qué se equivoca Bauman? ¿ y en qué no? ¿no podríamos sacar lo bueno de lo que dice?

Óliver dijo...

Dulce.
No creo que el futuro de Europa dependa de la cultura. Por desgracia, esto ha sido una de los pretextos más frecuentes para hacer o deshacer aspectos de la economía entre los países. Pienso que todo depende de los aspectos económicos, la prueba es esta crisis y la importancia de la cultura en ella. Tampoco creo que la apelación a la diferencia excesiva, sin atender a lo que nos une,(el multiculturalismo que apunta Bauman), sea algo positivo. Ese énfasis extremo, esa "incomunicación babélica", no se dará en Europa por motivos culturales, aunque estoy seguro de que sí ocurrirá por razones económicas. Curiosamente, cuando las diferencias de poder no existen o son limitadas, las culturales se reducen a "aspectos simpáticos de las costumbres", no se atiende en absoluto a ese sistema de símpolos colectivo que es la cultura, algo cambiante y en ocasiones difícil de aprehender (no como sinónimo de bellas artes, erudición, humanismo). Efectivamente, sería genial que la "creatividad" (y no los "artistas", pues no entiendo por qué hay que relacionar, una vez más, el arte con el mundo empresarial) se acerque a las empresas, pero también estaría bien no vender castillos en el aire en esta crisis. No nos podemos quedar con "lo bueno" cuando existe gente pasándolo muy mal en la realidad. Por extensión, tampoco comparto la tesis implícita que presupone que Canarias va a salir del fango por medio de la "cultura". Insisto, al menos, así, en abstracto. Quizá sería más adecuado hablar de educación, con la consecuente exigencia a sí mismos y a sus representantes. Para empezar, lo veo más factible que propuestas abstractas basadas -nada más y nada menos-, en la "cultura".

el economista preocupado dijo...

Creo que Oliver no ha entendido del todo el debate que aquí se quiere plantear, no se está optando entre Educación y Cultura, pues la Educación debe ser una de las constantes principales preocupaciones del Estado.

Estamos hablando- creo entender- de qué parte productiva de nuestra sociedad puede ayudarnos a salir de la crisis, por tanto no estamos hablando de la cultura solo como algo que nos cultiva el alma, sino como una industria productiva igual que lo es la industria general en sí, el turismo, la agricultura, etc. y en ese sentido sí que estoy de acuerdo con Bauman y con Dulce en que en esta época en que estamos todos algo paralizado y las ideas nuevas brillan por su ausencia no estaría mal estimar esta nueva idea, la cultura como salvavidas, y analizarla bien, antes de tirarla a la basura o despreciarla por parecer incompatible con la educación, o con la ética, cuando no se habla de esto.

Si no de la cultura como sector económico capaz de ayudarnos a salir de la crisis y encima capaz de hacernos mejores personas y mejores sociedades.

**aplaudo también a Violeta por su comentario histórico sobre Inglaterra, creo que es muy enriquecedor y aclara la situación de hoy y nos permite verla con más distancia. No es la primera vez que un gran país está al borde de la bancarrota.

Óliver (preocupado) dijo...

Bueno, "economista preocupado", yo creo que entendí el planteamiento de la relación entre cultura y "producción". Otra cosa es que me parezca ingenuo y, sobre todo, que esté de acuerdo en apostar por ello en esos términos. Para no utilizar tu tono, no voy a cuestionar si entendiste o no mi postura. Un saludo.

el economista preocupado dijo...

¿Qué tono? Mis palabras no tienen un tono particular, he intentado escribir con la mayor educación.¿A qué te refieres?

Óliver dijo...

...Me pareció que empleabas un tono paternalista que reducía mis conclusiones a mi falta de entendimiento. En cualquier caso, si esa no era tu intención, pues aclarado. Un saludo.

JOAQUÍN dijo...

Una de las señas de identidad de nuestra industria, la moda gallega, surgió del maridaje de psicólogos, artistas plásticos y profesionales de la moda.
Dinamarca hace gala de su dedicación al diseño, y es uno de los países de la UE que mejor han sorteado la crisis.
Estoy convencido que de la interacción sinérgica de mentes creativas y librepensadoras pueden y deben surgir propuestas que mejoren la oferta actual y por tanto resulten competitivas y generadoras de riqueza.
En cuanto al lugar, cualquiera vale y con las nuevas tecnologías lo tenemos más fácil. En julio, tuve ocasión de visitar el Museo de Arte de Louisiana, 40 Km al norte de Copenhague, que tiene una sala dedicada a pinturas en I pad. En agosto, en el MOMA me encontré un visitante que estaba realizando una copia (no una foto) de un cuadro en su I pad.
Podemos debatir cuál es el mejor momento para subir al carro de la economía del conocimiento; lo que está claro es que mientras nos ponemos de acuerdo, otros nos ganan la carrera.