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lunes, 28 de septiembre de 2009

No hay mal que por bien no venga: la crisis es positiva para la educación.

El otro día comentaba el Presidente del Gobierno de Canarias en una reunión de nuestro grupo en el Parlamento que los datos recientes indican un incremento en las cifras de matriculación en el sistema educativo, particularmente, en Canarias, en las ofertas de formación profesional.

Se puede pensar –y creer- que es debido a las acertadas reformas que el Gobierno de Canarias ha puesto en marcha, y creo que es lo que él piensa, aunque yo creo que esas reformas no tienen resultados a corto plazo.

Lo que creo que sugieren estos datos de ahora es que la crisis económica está produciendo efectos positivos en la revalorización de la educación.

Puede que el problema que arrastrábamos en los últimos años no era el de una supuesta crisis de valores. Lo que ocurría era que ni el sistema productivo ni la escuela estaban recompensando el tan invocado esfuerzo educativo. Y es que el esfuerzo, desgraciadamente, casi nunca funciona como valor en sí mismo, sino que sólo vale en relación con los resultados que ofrece.

Y ahora, en medio de esta profunda crisis, se intuye que la formación finalmente va a desempeñar un papel importante en la competitividad laboral, tanto por la escasez de empleo prevista en un plazo largo como por el esperado cambio de modelo productivo.

Los datos ya apuntaban a esta realidad: allí donde era más fácil obtener empleos con escasa o nula formación y con sueldos más que aceptables, aunque fuera a base de largas jornadas, como en el sector de la construcción, las cifras de fracaso y abandono escolar eran significativamente superiores, y el caso de Canarias es especialmente clarmoroso.

El abandono del estudio y la crisis de la cultura del esfuerzo no eran tanto la consecuencia de un fracaso del sistema educativo, sino de las condiciones ofrecidas por un modelo productivo que fiaba su crecimiento en los puestos de trabajo no especializados y que sacaba a los jóvenes de las aulas.

Seguramente esto no lo explica todo pero sí pone las cosas a su sitio: en una sociedad compleja como la nuestra, es absurdo pensar que los resultados escolares y académicos sólo dependen del propio sistema educativo, de sus sistemas de organización o de sus profesores.

Las expectativas transmitidas por las familias a sus hijos son fundamentales.

Pero también importa nuestra historia remota y reciente, las condiciones sociales del entorno en el que vivimos y , por encima de todo, las características del propio mercado de trabajo, que indica al ciudadano, de manera objetiva, lo que realmente vale y lo que no.

Así que si esta crisis sirve para revalorizar el valor de la educación para recobrar la cultura del esfuerzo y para bajar los indices de abandono escolar no todo estará perdido.

6 comentarios:

PROFESORA UNIVERSITARIA dijo...

Cuan cierto que las expectativas transmitidas por las familias a sus hijos son fundamentales.

Y también importa nuestra historia remota y reciente, las condiciones sociales del entorno en el que vivimos y , por encima de todo, las características del propio mercado de trabajo, que indica al ciudadano, de manera objetiva, lo que realmente vale y lo que no.

PERO DULCE, NO PUEDES NEGAR QUE EL SISTEMA EDUCATIVO CANARIO TAMBIÉN PODRÍA SER MUCHO MEJOR, CON LOS MISMOS RECURSOS QUE TIENE O INCLUSO CON MENOS. ¿O NO?

Arquitecto en paro dijo...

Profesora, sin embargo tampoco tu puedes negar que Dulce tiene algo de razón en su reflexión: la cultura del esfuerzo no se premiaba si salir a trabajar a los 18 en cualquier cosa se pagaba tan bien como estudiar 7 años de arquitectura para luego trabajar más horas, sin propinas y cobrando lo mismo.

Anónimo dijo...

mmmm

madre de dos niñas dijo...

si, importa todo lo que nos rodea, y si la construcción o servir en un bar salen a cuenta la gente deja de estudiar. La crisis hace que estos sectores desaparezcan y que educar coja más valor. Bien, como tu dices no hay mal que por bien no venga. Ahora falta que los profesores se tomen con entrega su trabajo que parece mentira que los niños, con lo esponjas que son sus cerebros de pequeños, se pasen diez años en clase de inglés y no sepan hablar. Obviamente no es culpa de los niños ¿no crees? ¿ no se podría proponer que las clases de inglés se dieran completamente en ese idioma y no en español?

Vicente M dijo...

Parece un razonamiento correcto

abuelo de treinta nietos dijo...

Lo que tienen que hacer ( roña xsi jroña ) es actualizar los valores catastrales y con la subida correspondiente del ibi financiar colegios perifericos dónde los niños sean sometidos a tortura fisico-psiquica a tareas inhumanas y se les de de comer pan duro con queso de oveja lanuda.
Despues de esta obligatoria estancia en un centro educativo riguroso tendremos listos a los neoespartanos españoles ávidos de degollar a todos esos presuntuosos politicuchos maquillaje y lociones francesas. Y comerse a esos banqueros y a ese enquencle papito estado que no ha sabido tener atado en corto a los propiciadores de esta hedionda crisis financiera que clama al cielo pidiendo justicia y de la que no saldremos ( como los chinos ) en diez años, perdiendo asi, igual que con mis medidas propuestas a toda una posible generacion.
El sistema se esta purgando, bienvenidos a la era de la catarsis.
los que ahora tiene 20 años van a tardar 10 en sacar algo en claro y todo por el descontrol y por algo mas intangible pero mas doloroso que se llama egoismo acelerado imperante.
Buenos dias y a mandal papito.