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sábado, 15 de agosto de 2009

CAPITULO 6.- LA APERTURA DEL ESPACIO CULTURAL EL TANQUE AL PÚBLICO

Al fin, el 17 de julio de 1997 se abre por primera vez al público el Espacio Cultural “EL Tanque”, y el día 24 se cumple definitivamente el objetivo, el proyecto de convertir un antiguo tanque de refino de crudo en un recinto cultural. Se acoge la instalaciónn creada por el inglés Andrew Herman ¡¡¡Los ingleses!!! ¡¡¡Los ingleses!!!.

Este mismo día, el Área de Cultura recibe un aviso por parte del Área de Protección del Territorio por la que, la primera citada área tendría que pedir una licencia municipal (prevista en el Reglamento de Actividades Clasificadas) antes de realizar ningún acto o evento en referida instalación, ya que carecía de ésta. Comienzan los trámites para ello.

El acondicionamiento del espacio cultural ascendió finalmente a un total de diecinueve millones seiscientas ocho mil quinientas diecisiete pesetas (19.608.517 ptas.), de los cuales el Cabildo sólo compensaría a CEPSA con dieciséis millones, como estaba estipulado en el acuerdo. Las obras realizadas para la adecuación del citado espacio sobrepasaron la cantidad inicial aprobada, pues CEPSA remitió dos certificaciones de obra, la primera ascendente a quince millones ochocientas nueve mil cuatrocientas diecisiete pesetas (15.809.417 ptas.) y la segunda a tres millones setecientas noventa y nueve mil cien pesetas (3.799.100 ptas.). El incremento experimentado en el proyecto obedeció “a la ejecución de unas unidades de obra no previstas y de necesaria realización para la puesta en servicio del citado inmueble para la finalidad acordada”.

El primer día que se abrió al público en julio de 1997 se abrió vacío. El espacio en sí mismo. Recuerdo que asistió Adán Martín, Martín Carvajal, incluso Ricardo Melchior. También Fernando Martín Menis y Jesús García Manrique.

La prensa lo acogió muy bien, Televisión Española en Canarias lo destacó diciendo que “Santa Cruz de Tenerife cuenta desde hoy con un insólito centro cultural que será gestionado por el Cabildo. Un Tanque de Cepsa”. Martín Carvajal explicaba en el mismo medio que se trataba de un depósito de acero que ha contenido fuel-oil fundamentalmente, que tiene un diámetro de 51 metros, una capacidad de 35 millones de litros, una altura de 17 metros ( en realidad es entre 17 en los bordes y 20 en el centro ) y que su peso total era de unas 900 toneladas.

El Cabildo en su nota de prensa daba ya idea de lo que buscábamos:

“La idea de acondicionar un antiguo depósito de petróleo como espacio cultural reúne dos requisitos importantes: su originalidad y su bajo coste. Al vaciarlo de petróleo descubrimos en su interior un espacio sin igual, donde uno pierde la noción del espacio, el sonido o la luz. Y decidimos aprovecharlo”.(…). “Mención aparte merece la singular acústica del tanque. Con una reverberación de sonido de 17 segundos, la única música que admite esta superficie es de carácter experimental, pensada exclusivamente para este espacio”(…). El Tanque no se concibe como una sala de exposiciones tradicional. El Cabildo de Tenerife tiene intención de ponerlo a disposición de artistas dispuestos a romper moldes y a realizar los más sorprendentes y vanguardistas montajes culturales.